21 marzo, 2007

Digestión (II): Ángel y Arquero

Por cuestiones de estudio y de trabajo, suelo ir mucho al centro. Me gusta pero me estresa bastante también. Lo que tengo claro es que no se puede quedar en la Puerta del Sol un sábado por la tarde cuando hay dos manifestaciones, un montón de gente comprando y un escuadrón de policías (o agentes de movilidad), destinados únicamente a impedir el paso de los que tratamos de llegar en coche. Después de un diálogo amistoso con uno de esos agentes, el deseo irrefrenable de dejar el coche en plena calle Alcalá y que viniera la grúa a recogerlo, logré aparcar y zambullirme en la multitud. Sin dejar de sentirme un poco como Whoopi Goldberg en Ghost cuando tenía que ir al banco en el downtown de Nueva York y repetía algo así como “odio el centro, no me gusta nada”, llegué a mi cita del sábado por la tarde. Y entonces mi estrés se desvaneció al encontrarme con la doble A de la salvación personal. Un Ángel Oculto y un Arquero al lado de la Gran Vía. Un barreño de café.

Yo te cuento, tú me cuentas. A mí me duele. A mí también. Pues a mí no veas…

Tres almas abiertas, goteando, deslizándose por lo que uno cuenta, por cómo lo cuenta el otro. Por la pura emoción de hacer las cosas como queremos. Ser hada, ángel y arquero en nuestras esquinas de la vida. Y todo, aunque sea feo, aunque no lo comprendamos, termina por adquirir la consistencia de la perfección. Tenemos nuestras propias palabras, nuestro propio código (que diría aquel profesor nuestro que ahora ha sido destinado a grandes cosas) y nos salvamos. Mejor dicho, me salvan ellos a mí. Amor y admiración es lo que les tengo…

Por vosotros voy al centro. Y al fin del mundo…


Además… el Arquero nos regaló una canción, que no es una canción, es un HIMNO. Directamente. Se llama Ya no sé qué hacer conmigo y es del grupo uruguayo El Cuarteto de Nos (su
web es preciosa). La canción es buenísima (os dejo el enlace, porque está en goear). Dice, por ejemplo…

[…] hice el curso de mitología pero de mí los dioses se reían
orfebrería la salvé raspando
y ritmología aquí la estoy aplicando
ya probé, ya fumé, ya tomé, ya dejé
ya fumé, ya viajé, ya pegué, ya sufrí, ya eludí
ya huí, ya asumí, ya me fui, ya volví, ya fingí, ya mentí
y entre tantas falsedades
muchas de mis mentiras ya son verdades
hice fácil las adversidades
y me compliqué en las mil edades


Y oigo una voz que dice con razón
vos siempre cambiando ya no cambias más
y yo estoy cada vez más igual
ya no sé que hacer conmigo


Y me contó que este grupo hizo una canción que se llamaba El día que Artigas se emborrachó. El Ministerio de Educación uruguayo denunció al grupo por entender que la canción dañaba la imagen de Gervasio Artigas, héroe de la independencia uruguaya. El juicio fue nulo, pero al final se consiguió que el disco El tren bala no pudiera ser radiado en horario protegido ni tampoco se autorizó su compra a menores de 18 años… El único intento de censura en Uruguay desde la llegada de la democracia…



La foto… la saqué cuando iba a reunirme con la doble A de la salvación personal… Un pájaro raro en la calle Alcalá…

4 comentarios:

hidden_angel dijo...

Creo que la salvación fue mutua. Creo que nunca nos habíamos abierto así y que nunca habíamos sido tan sinceros. Pero nos vino bien. Era algo que necesitábamos.
Eso sí, un par de reuniones como ésas (en otro lugar de la capital, porque te prometo que la próxima vez no quedamos en el centro), y empezamos a dominar el mundo.
Besinos

PD: Gananciales con el arquero y contigo, todos los que quieras.

Kika... dijo...

Lo mismo digo. ¿Para cuándo van a reconocer el trío de hecho como familia?
Desde aquí se lo propongo al gobierno...

Jota dijo...

Los tríos son muy bonitos, yo me uniré a esa propuesta.

¿Pájaro raro? Uhm... ¿Alien?

¿Sabes que el otro día fotografié una ardilla? :)

Kika... dijo...

Jota,
Me gustan mucho las ardillas. Mi tito tuvo una que se llamaba Vladimir y era un encanto!!!
Me dicen zoólogos cualificados que el pájaro se llama "boaplumoso encarnado". ¡Mira tú qué nombre más bonito tiene!
Besos!