06 febrero, 2007

Una vida de Carnaval (antes de tiempo)

Todos se entregan al mal
Y yo me quedo perdida en un bar
Bailando sola
Feliz entre mis recuerdos…

Bailando sola, Lucía Caramés

Mentiría si dijera que el lunes por la mañana es el momento de la semana que más odio. Hasta para eso soy rarita. A mí la crisis me suele entrar el domingo por la tarde, mientras que el lunes me lanzo a la calle sin pensarlo demasiado, como cuando uno se arranca una tirita de golpe. Dicen que así duele menos.

Sin embargo, el lunes no es tampoco un día de alegría desbordante, para qué engañarnos: siempre cruzo Madrid hacia mi clase de francés perdida entre mis pensamientos y escuchando cualquier canción en la radio. O las canciones que suenan en mi cabeza, como esta de Lucía Caramés.

Se me agolpan ilusiones en lunes. Es raro. No es muy normal en este día de la semana, aunque confieso que tiendo a ilusionarme con facilidad. Tengo que comprar un disfraz y pensar en un concierto. De hecho, llevo ya una semana pensando en el concierto. Y otra pensando en el disfraz: de pronto me he visto entre perlas, guantes, pelucas y plumas. Mi vida vestida de carnaval y no me he dado ni cuenta: navego entre las señoras que compran modelos de petit-point y chicos que negocian el precio de los hilos de perlas.

Ver a Leo Minax con los Tigres el viernes y disfrazarme de carnaval la semana siguiente. No me van a reconocer.

Ilusiones que caen como agua…
… me gustan mis guantes nuevos…
… me gusta que nadie me vaya a reconocer…
… me gusta la compañía del concierto del viernes…
… me gusta ver tocar a Leo Minax…

Aunque sea lunes. Qué más da.

4 comentarios:

Lady K dijo...

Ya decía yo que se me olvidaba algo, las perlas.

Kika... dijo...

Yo lo de las perlas me lo he fabricado con un adorno de arbol de navidad: la necesidad es la madre de la invención...
Besos, K

Lara dijo...

Kika!

¡Cuánto tiempo!

He estado de vacaciones, he estado de mudanza, he estado metiéndome de lleno en la vida de las montañas, allí aisladita y con las estrellas y el jardín y la nieve y el tolón tolón de las vacas. Aún no tengo internet, así que ando perdida, pero ya me voy encontrando.

Pronto echaré un vistazo más detenido a tus magiaslunas.

Beso...

Y a ver si nos vemos!

Jota dijo...

Uhm... Carnaval...

No sé por qué, pero nunca me ha llenado el Carnaval. No soy aficionado a disfrazarme, debe ser porque no siento la necesidad. Lo que me atrae es ir a los mundialmente conocidos Carnavales de Águilas y beber cuerva. Y ver mi casa invadida por ejércitos de personas hasta las patas de alcohol.

Recuerdo la última vez que me pseudo-disfracé. Era Halloween. Llevaba una capa negra y una chistera de pega. La chistera no sobrevivió, algunas personas decidieron utilizarla para perfilar rayas de coca y me dio asco llevarla a casa.

Hasta siempre, chistera.