20 febrero, 2007

Como la Drosera

Una vez, a mi sobri Tato le regalaron una planta carnívora. Se llamaba Drosera muscipula o Venus atrapamoscas. Y yo le expliqué que ese tipo de plantas cazan por la soberbia de sus víctimas.

Los insectos piensan que se trata de inocentes plantas normales, que ofrecen su néctar a quien lo quiera recoger. Pero no. Lo que parecen hojas, son en realidad pequeños sacos llenos de jugos digestivos. Lo que parecen flores son en realidad una especie de tapaderas, que cierran los sacos, atrapando dentro a los insectos.

Los incautos creen que podrán salir, pensando que pueden moverse. Al fin y al cabo, son animales superiores a las plantas. De nuevo su soberbia juega en su contra. Ven luces y creen que es la salida, y sólo se meten cada vez más al fondo de los estómagos de las plantas carnívoras. Ven lo que creen que son unos pistilos que apuntan hacia arriba. Al fin y al cabo, somos animales, y ellas sólo son plantas. Fallan de nuevo. Los pistilos de estas plantas crecen en la dirección contraria. Las moscas y hormigas, buscan la salida y ello sólo les sirve para hundirse aún más.

Todo por soberbia. Pura y simplemente. Y es un sentimiento que a los humanos no nos falta.

Ya lo dice el proverbio oriental:
Si te sientas a la puerta de tu casa, verás el cadáver de tu enemigo pasar.

Al final, termina por ocurrir. Curioso sentimiento, la soberbia. Si la presa no carece de ella, finalmente perece en el estómago de una planta carnívora cualquiera. A mí me gustan las Sarracenias (en la foto). Y la agonía es lenta y terrible, porque la digestión puede durar hasta 14 días...



Chiste privado... con un enlace a 9 de cada 10 mujeres... y a todas las crónicas de los conciertos de los Tigres (¿Hay Tigres en Kikel?)... que lo disfrutes...

9 comentarios:

Reyes dijo...

Al final todo se acaba sabiendo, sobre todo si son personas que no saben callarse, vamos las que no podrian tener una aventura, porque se enteraria hasta el apuntador en milesimas de segundos.

Genial el concierto de anoche y con sorpresa incluida, muchas gracias

Besos

Kika... dijo...

Gracias a ti, me lo pasé fenomenal... y gracias a José Luis Manzanero, que casi tocó hasta caer extenuado!
Besos y magia,
K

vega dijo...

jo, pero qué mal huelen las plantas carnívoras... por lo menos las que yo he tenido cerca... a tu sobri le gustó el regalo??

no le deseo a nadie una agonía de 14 días: por muy mosca soberbia que haya sido. además los insectos no son soberbios: como mucho "tontos" creen que es comida lo que es trampa... la planta carnívora esa tuya debería acelerar todo el proceso de digestión, que luego en la próxima reencarnación le tocará ser mosca... que estoy yo budista esta semana, vaya usted a saber por qué, una atea hablando de reencarnaciones de plantas carnivoras!!!! no vuelvo a ver "un perro andaluz" que luego me pongo surrealista. besos!!!

Kika... dijo...

No, si yo de siempre he sido budista (al menos creo en la reencarnación)... lo que pasa es que tiene su orden, esto del perfeccionamiento... lamentablemente, cuando ya se ha sido mosca no se puede ir hacia atrás. Como mucho, le tocará volver a ser mosca. Y la planta (que a Tato le encantó) ha digerido muy bien y ahora descansa...

Besos,
K

Kika... dijo...

Ah! Y yo tampoco le deseo a nadie una agonía de 14 días. Ni siquiera una de 14 segundos. Pero es que las plantas carnívoras tardan lo que tardan en digerir...

Lady K dijo...

Aunque parezca que no viene al caso, viene. Es lo que tiene la hora maruja, que ilumina muchas zonas oscuras. Reivindico las letras de periodico como medio de expresión... Más de uno debería plantearselo

Kika... dijo...

Sí, la verdad es que sí.
Reivindico desde aquí la hora maruja, que se merece un post para ella solita... y las letras de periódico recortadas. Eso sí que triunfa... pero al final dejamos mucho de nosotros mismos en cada cosa que escribimos. Aunque sea en una servilleta...
Besos, Lady K. Te eché de menos.

La hermanissima dijo...

Imitando el vuelo de una mosca con un señuelo hecho de plumas también se capturan a las truchas, que emergen a la superficie por gula para comerse a las ninfas (en la película "El río de la vida" lo explican mejor)...supongo que cada animal cae por un pecado capital en particular...

Kika... dijo...

Lo has explicado muy bien (sé que eres pescadora profesional, lo que cuadra mucho en tu multidisplinariedad)...
Y estoy de acuerdo. Creo que no se trata de una cuestión de inteligencia, sino de instinto, lo que está muy relacionado con esos pecados capitales de los que hablábamos... La soberbia, la gula o la ira, por ejemplo, son malas consejeras...
Besos,
K