23 enero, 2007

Vuela esta canción… para ti, Lucía

Decía ayer Tontxu que había visto a Lucía Caramés “mediocantar” alguna noche y que después se había quedado impresionado cuando la escuchó cantar “de verdad”. Lucía no “mediocanta”, sino que canta mucho, muy bien, con una voz que tiene algo de quejío flamenco y un cierto regusto rockero. O eso me parece a mí. No es una cantautora avant la lettre, sino que lleva consigo un concepto mucho más amplio y sorprendente, porque es jovencísima y ya ha sido autora para cantantes como Malú y Pasión Vega.

Las canciones de Lucía Caramés hablan de sentimientos y situaciones que, no por entrar en el ámbito de lo cotidiano dejan de vestirse de gala. En lo que parece la normalidad, se plantean situaciones que son realidades paralelas (si no me equivoco, ayer escuché ese concepto en una de las canciones). Y además, con la cercanía de oír esos sentimientos cantados y contados por una mujer. Los habrá que digan que poco importa el género. Posiblemente. Pero en mi caso, sus canciones entraban por los oídos para instalarse en mi interior, con la seguridad de lo que reconoce la soledad, el vacío o la alegría del amor. Así, canciones como Quince minutos o el Blues de la soledad (un crossover blues-flamenco) fueron seguidas por un Libertad 8 abarrotado.
Lady K y yo esperábamos una canción que bien podría relatar algún episodio de nuestras vidas, de la vida de todos. Tú etílico y yo maniática nos encanta, no por su tema, sino por su capacidad evocadora. Eso sin olvidar su homenaje a Camarón, Viento de menta, o Sabes bien, que nos puso a todos el cerebro en posición horizontal. Y la Lucecita de Humet, tan del estilo de Carlos Aguado, que Lucía supo hacer suya en una versión digna de recordarse.

Como artista invitado, compartiendo Una corazonada, Alejandro Martínez. Lucía ha colaborado en su disco y ayer ambos estuvieron fantásticos. También Tontxu hizo una bella aportación, en dos sentidos. Muy bonitas sus palabras sobre Lucía, y muy emocionante el tema dedicado a su hija.

Mención especial también para Carlos Aguado, que acompañó a la guitarra con su buen hacer habitual (y una sonrisa perenne que se ve en las fotos…)
Lucía Caramés fue ayer una princesa en bailarinas, grande, empática, pero a la vez pegada a la tierra y a lo que pasa todos los días, lo que es de agradecer. A ver si la próxima vez tiene la suerte de que su concierto no sea en lunes…

Yo he tenido la suerte de escucharla alguna noche, off the record, y no “mediocanta”. Impresiona. Emociona. Canta del todo.

Así que desde mi manera personal de cantar, el título de este post… se puede tener nombre de canción, pero en ese caso lo mejor es que te cante Serrat.


Lo que son las cosas… cuando el diablo no tiene nada que hacer, mata moscas con el rabo…

6 comentarios:

vega dijo...

a ver si tengo suerte yo, en concreto, que los lunes me vienen fatal y tengo un pase especial cifuentes, pero ya cuando le dije a mi profe: lucía caramés me contestó: pero quién es esa gente que escuchas?? (ay lo q nos perdemos...)
de todas formas gracias por contarlo, por contarlo bonito y por ponerme los dientes largos. le debo 2 a lucía!!

Lui dijo...

Ojalá hubieras dicho que se suspendió el concierto. Ojalá hubieras dicho que Tontxu llevaba razón, y tan sólo mediocanta. Ojalá hubieras dicho... Pero, en el fondo, ojalá yo hubiera podido asistir a ese concierto, aunque me hubiera tenido que sentar encima del piano...
La noche del lunes yo iba a ir a ese concierto. Iba con una de mis mejores amigas. Ella es abogado y tuvo uno de esos días difíciles. Durante la tarde, varias llamadas: "yo creo que me da tiempo", "yo creo que llego", "yo creo...". A las 9 de la noche, "joder tío, aún me queda por ver a una cliente y nos queda cerrar un juicio que tenemos a primera hora de la mañana". A mi amiga le dieron las tantas en el despacho, y a mí me dieron las 10 de la noche tirando de agenda.
Pero todo se había puesto en mi contra esa noche: una clase de capoeira, una visita a urgencias, en el trabajo, de viaje, de exámenes, en la cama con gripe... nadie estaba disponible; montar un plan en media hora tampoco es fácil. Si lo llego a saber que íbais a estar por allí me hubiera ido para allá, pero no tengo la costumbre de ir sólo a ningún lado (bueno sí, al baño, que si no se me corta la meada... que mal queda!!! Rehago la frase: bueno sí, al baño, que si no no puedo mengitar... Mucho mejor!!!) Por dónde iba. Bueno, que más da por donde iba, la cuestión es que al final acabé a las 10:30 viendo una peli con un amigo, porque al muy mamón le daba pereza ir para el centro.
Así que, en el fondo, me alegra que cante del todo y que emocione, me alegra que fuera un éxito, y me alegra que Libertad estuviese hasta la bandera.
Y la próxima vez, si no puedo ir, me dedicaré a matar moscas con el rabo...
PD: Como decía en alguno de mis comentarios, aprendí a tocar la guitarra por envidia, por envidia sana. ¿Sabes? Me estoy planteando crear un blog.... por envidia, por envidia sana.

lui dijo...

Mengitar no existe; urinario es "mingitorio", así que, en todo caso "mingitar", ¿no? Pues "mingitar" tampoco existe, según la RAE. Con lo que llegamos a la conclusión que lo mejor es "mear", que sí existe.

Kika, te pido disculpas por manchar tus bonitas palabras con un comentario tan soez como este. No lo volveré a hacer, palabra....

Kika... dijo...

Hola Lui!
Sólo decirte que si tienes plan de ir a algún concierto y te ves solo, manda un email, que algún miembro del Circo Ambulante Musical habrá por ahí seguro. El concierto me gustó mucho, espero que cuando lo cuelguen en Central Musical lo puedas ver y opines.
Y si quieres empezar un blog, encantada, iré a visitarte...

Besos y magia!

Lui dijo...

Ya lo decía mi madre, y llevaba razón, soy un ignorante.... ¿Qué es el Circo Ambulante Musical?

Kika... dijo...

Hola Lui!
Estoy preparando un post al respecto!

Besos