04 enero, 2007

Nochevieja karaoke

En mi casa no hay karaoke, ni SingStar ni ninguna cosa de esas. Pero eso no impide que en Nochevieja hagamos el mejor concurso musical de España. O del mundo. Que tiemblen los de OT, porque si lo nuestro se diera por la tele…

La participación es improvisada y la misma persona puede formar parte de varias actuaciones. Sale baratito, porque sólo hay que tener el CD de la música que quieras interpretar, o en su defecto el instrumento musical que vayas a usar (vale de todo: guitarra, saxofón, kazoo, botella de anís, pandereta, melódica, anillo en la copa, zapato de tacón contra una tapa de cacerola, xilófono de juguete…). Nos disfrazamos con el cotillón de Nochevieja, así que el atrezzo también es económico.

Después de cenar, con la desorganización que reina cuando una ha bebido un poquito más de alcohol de lo habitual… empiezo a recordar lo bien que canto yo cuando estoy borracha, lo que me da muchos ánimos para concursar… Me recuerda a los enjuagues de garganta con cazalla (o similar) que hacíamos mis compañeras de coro y yo para quitarle un poco de dulzura a nuestras voces (esto del coro ya lo contaré algún día, a ver si encuentro una foto…)… Ufff, que ya me estoy metiendo en un lío…

Las actuaciones estelares del año estuvieron protagonizadas por mujeres. Esto no tiene demasiado mérito porque en mi familia las mujeres somos mayoría aplastante. Y hay muchas mujeres con talento…

Hubo momentos para recordar, como por ejemplo la interpretación de mi tita, Luli y yo, que cantamos Mi agüita amarilla, de los Toreros Muertos, con una coreografía (por llamarla de alguna manera) muy elaborada. Mi madre, mi hermana, mi tita y yo triunfamos con nuestra versión, cantada a gritos, de Las chicas son guerreras. Y esta fue una versión en toda regla: en mi casa se llama… Las Kikas son guerreras.

Lo mejor fue cuando mi tito puso su canción, que era una de Earth, Wind & Fire, y mi madre dijo… “qué buenos son los Boney M”… y mi hermana le dijo que se confundía, que esa canción, de toda la vida, era de…los BeeGees…

Los triunfadores de la noche (modestia aparte) fuimos mi sobri Tato (ocho años) y yo… que recreamos un dúo inolvidable, el de Meat Loaf y Cher en Dead Ringer for Love (yo, en inglés, y él, en kikeliano). Es su canción favorita y creo que logramos convencer a nuestro querido público, o a lo mejor nos aplaudieron tanto porque querían que nos largáramos… ¡eran las 23:48!

Había que tomarse las uvas…


Y hablando de coreografías… el otro día el jurado (ver post 9 de cada 10 mujeres) revisionó el que va a ser el mega-hit del año, el vídeo de los Tigres bailando “No te pido nada”. Y ha reconsiderado un poco sus puntuaciones. Sigue ganando Alejandro, pero yo me di cuenta de que Paco es realmente zurdo. Le pasa como a mí (soy zurda también), que se pierde con los giros y ese tipo de cosas… Así que le hemos subido un poco la puntuación… jajajajaja…

Y la fiesta del año… la contaré en cuanto tenga fotografías…

2 comentarios:

vega dijo...

jajaja, grande ese momento karaoke familiar. me habría encantado ver la versión kikeliana de Tato. con respecto a las coreografías y creyéndome que sé algo del tema... voy a sentar cátedra q es lo q a mi se me da realmente bien: las cabezas quedaron perfectas y la patada final también. eso muestra claramente que el problema es que estaba un poco "sucio" (esto es argot d baile para q parezca q sé de lo q hablo) yo no creo q el problema fuese tanto la "zurdez" de cifuentes, como que su paso tenía un tiempo más que el del resto con lo q alternativamente coincidía o no con los otros. faltaba ensayo y alguien con un bastón a lo fama... "la fama cuesta..." etc, he dicho!!! (me he divertido un montón viéndolo por otra parte, q supong q era el objetivo)

Kika... dijo...

De eso se trataba, claro, de divertirse...
Y a mí me pasa lo mismo que a Paco, así que... o es por la zurdez... o porque nuestro metrónomo interior va con un poco de retraso!!!!