28 enero, 2007

La vida a través de unas gafas sin cristales

La poesía es minoritaria. Y la canción de autor (aunque este concepto no me gusta demasiado) es minoritaria. Por lo tanto, juntar poesía con canción de autor puede producir dos efectos. El primero sería el de divulgación: mediante una especie de sinergia ambas cosas se vuelven accesibles y de pronto gustan a todo el mundo. Pero en realidad es más aproximado decir que la poesía musicada, o la canción poética de autor (o como se quiera llamar), no es algo generalista ni para todos los públicos. Y con todo y con ello, el viernes el Café Barbieri estaba lleno. Puede que sea porque con la música de Rafa Mora y Moncho Otero pasa como con los libros de poesía. Se edita muy poco, pero todo lo que se publica, se vende.

Nunca había visto a Rafa y Moncho juntos. A Moncho Otero en solitario, sí. Pero tengo que decir que juntos hacen un espectáculo coherente, muy divertido, que acerca la poesía en lugar de alejarla de la gente.

Comenzaron con Los hombres no supieron, de Gloria Fuertes, una verdadera declaración de intenciones, para seguir desgranando las canciones del disco-libro (o libro-disco) Viento de octubre, con poemas de Jesús Hilario Tundidor.

No sólo cantan, sino que si se tercia, recitan (declaman, como dijo Rafa Mora). Por el escenario desfilaron los poemas de Mario Benedetti, Luis García Montero (bellísima la versión de Life Vest Under Your Seat) y el propio Jesús Hilario Tundidor. Incluso han sido capaces de musicar un poema sobre Madrid que escribió una niña de seis años. Y eso tiene mérito.

Todo ello bien cantado, porque sus voces empastan perfectamente. Envuelto en papel de regalo para quien quiera descubrirlo. Así que estoy de acuerdo con Víctor Alfaro, uno de los grandes fans de este espectáculo (besos, Víctor).

Se puede ver la vida a través de unas gafas sin cristales. Ver la poesía que hay en la música, la música de la poesía y cómo vibran las esferas en la vida diaria. Moncho Otero y Rafa Mora concilian ambas perspectivas.

Yo soy de esas personas que compran libros de versos. Incluso (Lady K lo sabe) soy capaz de soltar algún poema en determinadas ocasiones. Ahora tengo también el disco de Moncho Otero (Los hombres no supieron) y le doy la razón a Henar. Es de esos discos de cantautor (si es que se puede llamar así) que luego se escuchan. Eso no ocurre siempre.


Y por cierto... he decidido crear una nueva etiqueta para que sea más fácil localizar las historias del PNPLP y esas cositas del amor que nunca se entienden, por mucho tiempo que pase... Se llama política (kikeliana) de café...

2 comentarios:

síl dijo...

llego aquí de la mano del gran víctor y me alegra un montón encontrarme con este rincón lleno de música y magia y, sobretodo, por estas palabras hacia esos dos grandes artistas (y mejores personas que se dice... y en este caso es realmente cierto)...
no he tenido la suerte de disfrutar de su música muchas veces pero lo poco que he visto y sus discos me parecen preciosos... por suerte este miércoles los tendremos en barcelona, dentro del festival de cantautores barnasants i no veo la hora que llegue!!!!
es una verdadera lástima que no se dejen espacios para estas mezclas tan geniales y tan llenas de respeto, admiración y magia, de poesía y música...

te seguiré la pista...

pd. he visto que el 2 no tienes cita musical... yo te recomiendo una: un cantautor de bcn que presenta su nuevo disco... el gran rafa pons, será en galileo, con la presentación de marwan... si te apetece? igual nos vemos por ahí
un beso

Kika... dijo...

Muchos besos sil, y gracias!