13 diciembre, 2006

PacoCifuentismo (circunstancial)

Esta no va a ser una crónica poética ni nada por el estilo, por muchos motivos…

Ayer por la tarde estaba en la bañera, arreglándome (o tuneándome, o pensándome el artezzo) y escuchando Cocaine de Eric Clapton. Cuando me estaba quitando el esmalte de uñas de los pies – estaba tan pegado que habría sido más fácil retirarlo si me las hubiera pintado con Polonio-210 – me di cuenta de que tenía que cambiar la música y ser un poco más PacoCifuentista… Ya he mencionado en algún otro sitio (ver Paco Cifuentes en San Sebastián de la Reyes), que mi PacoCifuentismo es ocasional. Atraviesa constantes crisis y reconciliaciones. Momentos de entendimiento y de desentendimiento. Me ocurren cosas extrañas. Por ejemplo, canciones que me gustaban han dejado de hacerlo, y en muchos casos prefiero las que no están en el disco. No sé.

Pero voy a volver a mi bañera… donde me puse a pensar que puestos a vivir un concierto de Paco Cifuentes, conviene hacerlo con PacoCifuentistas avant la lettre. De las de verdad. Porque había quedado con Vega, Isabella, Marian y Natalia… No sé si voy a estar a la altura de las circunstancias… de momento, con no llegar tarde me conformo… Acoplada y tarde… como que no…

El concierto de ayer era la puesta de largo de su disco Adicto. No digo presentación, porque ya he ido a la presentación en otra ocasión… la cosa era más una confirmación de alternativa. Allí estaba el tout Madrid cantautoril: de Carlos Chaouen a Tontxu, pasando por Andrés Suárez, Joaquín Calderón y los demás componentes de los 5 Tristes Tigres: Kiko Tovar, Miguel Dantart y Alejandro Martínez.

En nuestra mesa (menos mal que nos dejaron entrar pronto, en la calle habríamos muerto de frío), todo eran especulaciones acerca de qué pasaría en el concierto, y Vega (mucho más informada que yo, claro) tenía el pálpito (o el scoop) de que Lara Moreno leería un texto escrito especialmente para la ocasión (he enlazado su blog, Guarda tu amor humano, en Otros mundos, otros blogs).

Y así fue, dando comienzo a un espectáculo multidisciplinar: hubo lecturas, vídeos proyectados sobre las paredes (acompañados por el piano de Alejandro), baile y colaboraciones estelares. Todo muy artístico… aunque no sé si en algunos momentos, lo fue demasiado…

Paco estaba acompañado y arropado por una banda de lujo: el piano de Alejandro Martínez, Albert Anguela al bajo, Joaquín Calderón con su guitarra y la voz de Zahara (no me quedé con el nombre del batería, si alguien lo sabe, que me lo diga). Me parece que los teclados de Alejandro son una parte fundamental del sonido PacoCifuentista, lo que no deja de ser algo un poco raro. De hecho, asocio su piano más a la música del sevillano, y no a la suya propia…

Yo tuve un profesor de guitarra que decía que los instrumentos musicales también se estresan: ayer la cuarta cuerda de la guitarra zurda de Paco se rompió nada más empezar el concierto… pero el espectáculo continuó sin novedad. Adicto, Platos rotos y Vestida de domingo, con un Carlos Chaouen con papelito incluido… Tuvimos un Through the Light sin el guapo de Clamores. El sonido de Epicentro no terminó de convencerme, mientras que Salvar esta canción de ti y Tendido al sol fueron de lo mejor del concierto, aparte de las canciones que no están en el disco (por ejemplo, Gravedad y Últimamente), en las que vi a un Paco un poco más libre, quizá un poco menos nervioso, vibrando más en mi longitud de onda… que yo soy de las de todas las cosas juntas y revueltas…


Mención especial a Collage, que cerró el concierto (Lady K, habíamos oído bien, el acantilado es de cómic, pero Vega dice que para ella va a seguir siendo de Conil…) y a Tu boca, que es mi actual favorita y me hizo un poquito más PacoCifuentista.

Era imposible no serlo en la mesa en la que estaba: las chicas tienen ya coreografiada cada canción, cada minuto. Muchas veces, ver cómo disfrutan los demás es un valor añadido a cualquier evento musical. Ayer lo fue. Podría haber hecho la crónica desde sus ojos, sus gestos y sus sonrisas, pero eso ya lo hará Vega, y mucho mejor que yo.

El post-concierto fue de esos con valor añadido. Corto (era martes), pero intenso y muy divertido. Un beso desde aquí a Lara, a la que me encantó conocer, y a Víctor Alfaro (su blog, toda una referencia en materia musical), que le preguntó a Vega si yo era yo. Reconocerle a él no tenía demasiado mérito (entre las fotos de su blog y su voz supe enseguida quién era), pero fue él quien me reconoció a mí. E incluso me acusó de PacoCifuentista… y tengo que decir que soy culpable, pero… ocasionalmente…

3 comentarios:

vega dijo...

a la altura de las circunstancias?? jajaja como si nosotras estuvíésemos alguna vez a la altura de ninguna circunstancia...´
es curioso, porque a mi epicentro me gustó muchisimo y en cambio últimamente menos que otras veces...
ah y coreografiado coreografiado sólo el estribillo de "belle de jour" que más que una coreografía es jugar a las películas, hacer mimo... una tontería, vamos. el resto es todo improvisado!!

isabella dijo...

coincido con mi hermana en lo de epicentro y últimamente, es curioso lo que influyen las expectativas, no sé si fue la banda, el momento o qué pero me ha convencido mucho más otras veces. Pero el resto...me gustó todo: el comienzo, las imágenes y los pianos, las canciones, las interpretaciones, la compañía...gran noche!Un besito

lara dijo...

¡Kika!

Encantada de conocerte. Me diste mucha energía antes y depués del concierto, aunque aquello fue casi como un parto y yo estuve con piel de Robocop.

El sábado en La tetería de la abuela, en la calle Espíritu Santo, Malasaña, vamos a leer unas cosillas, algunos más poetas, otros menos, y que haya vino. A las nueve. Por si quieres pasarte.

Besos.