17 diciembre, 2006

Hay veces que lo bordas y veces que lo tiras por la borda

Este no es un post de domingo. Es un post de viernes por la mañana. Pero tenía que madurar en mi nevera, al lado de la tarrina vacía de mantequilla y las jarras de cristal, que antes contenían zumo y que ahora están llenas de agua. Enfriarse entre la botella de leche y los yogures caducados.

El viernes por la mañana mi hermana me dijo que parecía que se me había roto la varita. Que la luz que despido normalmente me rehuía. Que hasta había dejado de oler a almendras dulces y arena de playa. Todo tiene su explicación. Quizá incluso su justificación.





¿Sigo la estela de un cometa,
o sigo mi instinto animal?

Por la borda, Quique González

No soy perfecta, ni infalible. Bueno es reconocerlo, dirán algunos. Los que más me conocen saben lo imperfecta que me veo.

Si no quisiera cometer errores, sería un ángel, no un hada. Porque ser un hada no evita equivocarse. De hecho, los errores mezclados con magia sólo pueden convertirse en una cosa. En errores aún más grandes.

Nada de lo que dije era mentira. Pero no debí decirlo.

Me arrepiento de cada palabra. Porque eran de esas que pertenecen al libro de oro de lo que no debe decirse.

No era KikaMala, no era yo. Hasta me llamaron algo que no soy, pero que estaba totalmente de acuerdo con cómo me comporté.

Sólo dos circunstancias atenuantes. Me he dado cuenta de que una situación que creí que era de una manera sea diferente. Y que era la primera vez que sentía lo que sentí en ese momento. Fue demasiado para el corazón de hada.

Fui Siria en mi Líbano particular.

No lo justifica, pero al menos lo explica.

Esta mañana ha vuelto la luz. Y el olor a almendras dulces y arena de playa.


Ayer… estuve en una lectura literaria que contribuyó decisivamente a limpiar mi alma (eso y las copas con Reyes)… Ya lo contaré esta semana. Incluso he escrito un poemita esta mañana que tenía cierta gracia. Gracias.


La foto... es El sueño, de Henri Rousseau (1910)

3 comentarios:

gallofa dijo...

-- Esta noche va a ser interminable.

-- No lo crea, está amaneciendo. Y por las mañanas cuando luce el sol afortunadamente nos olvidamos de la noche. Ya lo verá.

Ingrid Bergman, Joseph Cotten
Luz de Gas, 1944.

Genial que hayas vuelto a amanecer con el resplandor de siempre, además ciertamente el sol sale por Oriente (Próximo).
Un fuerte abrazo, todopoderosa Ingrid.

Muxu bat.

Reyes dijo...

Anoche ya volvias a oler a hada.

No siempre tenemos buenos dias pero las personas que te quieren los comprenden y te ayudan a superarlos.

Gracias por las copas anoche.

lara dijo...

Me encantó verte de nuevo por allí, a pesar de lo freak de la reunión y de lo poco organizado del evento. Era la primera vez, iremos progresando.

De hecho, como siempre, lo mejor llegó luego, y fue vaciándose de gente y fuimos pidiendo más copas, y al final un alboroto de risas que no estuvo nada mal, yo me olvidé del estrés un rato y los hielos tintineaban.

Hubiera estado bien seguir compartiendo, pero ya repetiremos.

¿Y ese poema? ¿Dónde lo has escondido?

Por cierto: gran recomendación musical desde aquí. Faltan días pero intuyo que eres buena agenda. Desde el día 1 al 7 de enero, en el Central (el de Huertas), tocan José Luis Montón, Ara Malikian y canta mi amiga imprescindible con su imprescindoble voz, María Berasarte. Una delicia, una DeliCIa. Lo digo ya porque empiezan pronto las huidas navideñas y yo no estaré en esos días, quizá sólo el 7, si llego a tiempo, pero no te lo pierdas... Si quieres.

¡Besos!