12 diciembre, 2006

El otro 11-S

Para el Arquero, que sé cuántas veces has visto “Missing”, y para Flor, que me provocó escalofríos cuando me contó cómo escaparon de la Argentina de Videla ella y su familia…


Jim Ritter era profesor de Física en la Universidad Católica de Santiago de Chile en 1973. Era norteamericano, pero eso no le libró de ser detenido tras el golpe de Estado. Escribió:
Me preocupaba mucho que pudieran matarme. Es difícil reconstruir lo que sentí porque estoy apartado de allí. Estoy seguro. Salí de Chile. Me he recuperado. Pero todo tuvo una especie de efecto psicológico que probablemente era lo que realmente buscaban. Las torturas te arrancaban tu dignidad como persona. Funcionaron. Me sentí totalmente impotente. Podían hacerte lo que quisieran. […] Eso podría incluir mutilarte, matarte, torturarte. […] Sabías que eso era una posibilidad real antes de saber que podía ocurrir.


Hubo otro once de septiembre. En 1973. De hecho, hasta los atentados de 2001, fue una de las fechas más trágicas de la historia reciente. Después de una agitación muy bien calculada (la huelga del cobre, el boicot parlamentario, la movilización estudiantil y la posición de los empresarios) para dar al traste con el gobierno legítimamente surgido de las elecciones. La situación era incontrolable. Y al final hubo un golpe de Estado.

Asaltaron la Moneda alegando motivos de seguridad nacional. Una doctrina inspirada por otro líder mundial. El enemigo estaba dentro, y no fuera. La “vía chilena al socialismo” era una simple pieza en la Teoría del Dominó, enunciada por John Foster Dulles, y que afirmaba el contagio de los procesos revolucionarios. Por eso había que terminar con el gobierno, y hacerlo con el beneplácito de los Estados Unidos.

Lo que ocurrió después ya lo sabe todo el mundo. El Estadio Nacional, las detenciones, las desapariciones forzadas, las caravanas de la muerte, las torturas inimaginables… Hubo embajadas en las que se dio asilo en sede diplomática ante la situación: los asilados estuvieron mucho tiempo viviendo en los patios de misiones diplomáticas como la de Italia. Eso me da la pauta de cómo debía ser la situación, para que los diplomáticos y sus gobiernos decidieran realizar esa práctica, que no está generalmente aceptada en la actualidad.

Y después… nada como nombrarse senador vitalicio. Y afirmar – o fingir – enfermedades para librarse de la justicia. De tratar de eludir la acción de los jueces ante las acusaciones de apropiación indebida. Augusto Pinochet, el golpista, el senador vitalicio, ha vivido diez años de prórroga vital. Por lo menos desde la vez en la que se trató de encausarle por la desaparición de ciudadanos españoles.

Desaparición. No es la palabra adecuada. Porque el tipo penal que se refiere al asesinato y exilio forzoso de grupos concretos de población tiene un nombre. Una palabra muy fuerte. Se llama genocidio.

Así que Pinochet eludió a las más de trescientas causas que tenía pendientes. No ha habido justicia humana.

Los hay que creerán en la justicia divina. El propio Pinochet era muy creyente. Así que según las normas, le toca ir al infierno. Lo malo es que, como ya creó el infierno en Chile, probablemente se sienta como en casa.

3 comentarios:

valeria dijo...

LA MUERTE DEL DICTADOR
Por Valeria Bustos

Vengo llegando de las afueras de La Moneda,
(temprano estuvimos en Plaza Italia)
la emoción me embarga,
eramos miles de chilenos festejando,
con cantos , consignas, bailes, abrazos, champaña,
cervezas, challas y globos...

El Pueblo en su conjunto celebrando la muerte de Pinochet.
rostros alegres, niños, mujeres, ancianos, punks,
los del Colo y la Chile,artesas y cuicos, universitarios y obreros
madres de Detenidos Desaparecidos
con sus fotos prendidas al pecho
y sus ojos enrojecidos por las lágrimas de felicidad.
Tanta rabia contenida por mas de 30 años,
generación tras generación,
dolor tras dolor, angustias, miedos, esperanzas...

En Chile no hubo Justicia...
espero que exista otra vida
y en ella se juzgue al Tirano que tanto daño nos hizo ,
de una u otra manera, en mayor o menor grado
todos fuimos afectados por la cruel dictadura:
Ejecutados Políticos, Detenidos Desaparecidos,
Presos Políticos, Exonerados, Torturados, Exiliados,
Marginados, Excluidos...Hijos de, Padres de,
Hermanos de, Amigos de, Parejas de...
Millones de chilenos "marcados" por los aparatos represivos,
Millones de chilenos amenazados,
durmiendo a saltos hasta el día de hoy,
Millones de chilenos nacidos en la Cultura del Terror...


Chile es un Pueblo herido que hoy festejaba en el Centro
con banderas Chilenas, Venezolanas, Socialistas,
Comunistas , de La Gran Gladys Marín,
de la histórica Izquierda Cristiana,
Sólo una bandera extrañé...
de "mi querido Pueblo PPD".

Pese a ello tengo la certeza que no eramos pocos los compañeros
que allí sin banderas partidarias
o con banderas chilenas, celebrábamos junto
al Pueblo el principio del resto de nuestras vidas.

Viva Chile,
Viva la Democracia,
Viva el Pueblo Alegre
Cantando en las Anchas Alamedas.


Un abrazo fraterno y rebelde...
Valeria Bustos Arriagada
Consejera Nacional PPD

Anónimo dijo...

El mundo es un poco más limpio con un dictador menos. En la historia ya quedó como un asesino. Ahora le espera el castigo eterno.

Espero que hayas aprovechado el martes Rubia. O tendré que aprovecharme de tí la próxima noche entre pastillas y zapatos. Un abrazo.

galliofa dijo...

Como estaba perfectamente claro desde que Jack Straw le barnizó de humanitarismo embarcándolo de vuelta a Santiago, Pinochet murió sin ser juzgado.

Como consuelo queda la constatación de que el número de simpatizantes que ha lamentado (sincera o funcionalmente) su muerte ahora no es ni de lejos tan elevado como el de personas que protestaron por su detención en Londres en 1998.

¿Cansancio?, ¿falta de convocatoria? ¿dia lluvioso? ¿partido en la tele?
NO
En el ínterim entre las turbas vociferantes de 1998 y las disminuidas concentraciones de pinochetistas no es que se hayan descubierto nuevas fosas comunes, ni que la desvergüenza histórica se haya reducido, que va. Se han descubierto otras cosas:
las cuentas del Riggs, el oro de Hong Kong, etc; la pela es la pela.
Y es que las vidas humanas salen casi siempre gratis, el dinero no.

¿Consuelo?

No sé para quién.