10 diciembre, 2006

Cosas (muy) pequeñas que me hacen (muy) feliz…

Me gusta cuando vienes a verme tocar... o cuando me tocas…
Me gusta hacer la fotosíntesis contigo… como una hoja de coca…
Impertinente, Carlos Chaouen

Primero me puse como reto escribir diez cosas pequeñas que me hacen feliz. Para combatir la depresión post-vacacional que me va a dar el lunes, cuando tenga que volver a clase de francés, a la biblioteca, a dar las clases particulares, a estudiar y a vender pulseras… Las tardes de domingo son muy traicioneras, especialmente deprimentes, así que la lista la he ido elaborando en otros momentos. Al final, han sido muchas más de diez… algunas las he guardado, otras están aquí.

Escuchar una canción que retrata tan bien mi estado de ánimo que puedo pensar que la escribieron para mí, para ese minuto…

El olor que deja el abrazo de los niños…

Cualquier luz en el cielo oscuro: fuegos artificiales, luces de navidad, las estrellas… hasta las luces de los aviones me gustan…

Ver vídeos de La hora chanante en casa de Lady K mientras comemos Rolling-pizza barbacoa y nos reímos tan fuerte que despertamos a los vecinos…


Soñar con alguien y no poder decírselo. Salir en un sueño de alguien y que me lo diga…

Ir a comprar abalorios, bolas de cristal y piedras semipreciosas mientras hablo con Kika, una de las dueñas de la tienda…

Los trucos de magia… verlos… y que me los hagan… siempre estoy dispuesta a creer…

Cocinar sin prisa… casi hacer cualquier cosa sin prisa…

La manera de llamarme “Rubia” que tiene Edu…

Acordarme de alguien y decírselo, o que se acuerden de mí y me lo digan… estoy convencida de que esa energía queda en alguna parte y te da cinco minutos más de vida…

Cantar a todo volumen, en cualquier situación, pero especialmente en el coche, en la ducha y por casa (hay que oír mi versión de I Will Survive)...

Encontrarme con otras hadas que tampoco creen en las casualidades, que abren las puertas de su corazón…

Un mensaje esperado, una llamada de teléfono a tiempo…

Reírme de casi todo, empezando por mí misma…

Ver El paciente inglés: la he visto siete millones de veces y siempre lloro al final…

Hacer un regalo sin motivo… o que me lo hagan… sin motivo…

Emocionarme, recordar las emociones, que me caiga una lágrima inesperada…

Pasear con mi madre por la calle… por cualquier parte…

Releer algunos e-mails o conversaciones del Messenger sin buscar códigos ocultos, sólo por placer…

Mirar el amanecer o el atardecer desde la cama mientras escucho a Vinicius de Morães…

Ver en los ojos de otro los míos propios… verde Veronés…

Convertirme en hada, en tu hada, en vuestra hada… pero eso ya es algo grande, no es una cosa pequeña…


La frase del día… es de Reyes. “No me importa saber qué ha ocurrido, porque he llegado a la conclusión de que lo importante es que mis amigas estén bien. Así que ¿estás bien?” Estoy bien, pero gracias por preguntar...

3 comentarios:

Reyes dijo...

Al final lo importante son las personas que queremos(estar ahi cuando te necesitan y que ellas lo esten cuando lo necesitas tú)y lo demás,en fin ... es secundario.

Dos aportaciones a "las cosas que me hacen feliz":
- Una llamada de un amigo para hablar de nada en particular.
- La risa de un niño.

Kika... dijo...

Si hay más ideas, que alguien las aporte!!!!

Anónimo dijo...

Una sonora carcajada a medianoche
respirar hondo y estirarse nada más levantarse
estar calentito debajo de un montón de mantas en un día frío sin importar qué hora es
una taza de chocolate caliente
un te quiero, da igual que te lo diga tu madre, tu abuela, tu novio, tu hermana o tu perro
darse cuenta de que lo único que importa en la vida son esas pequeñas cosas que me hacen feliz
ah! y una sonrisa, claro. Siempre.