11 noviembre, 2006

Usted tiene ojos de mujer fatal

Este post va dedicado a Luli, de la que Lady K y somos fans…

Lady K y yo somos fans de las mujeres fatales. Esas que son capaces de conducir a los hombres a la segura perdición mientras ellos les dan las gracias, encantados de la vida. Esas que dicen lo de “las buenas chicas van al cielo… y las malas a todas partes”.



Hay mujeres fatales de sesenta años, y hay mujeres fatales de seis que ya apuntan maneras. Este punto fue sido confirmado en el post-concierto de los Tigres, donde un hombre (cuya identidad dejaré en el anonimato), afirmó que, aunque no se acordaba con exactitud, sabía que cayó en la red de una de estas mujeres a la tierna edad de seis años.

Una auténtica femme fatale domina dos cuestiones fundamentales: el tira y afloja de las situaciones de ligoteo y el lenguaje, tanto el verbal como el no verbal. Es capaz de sentarse en una mesa de un bar, y con su mirada fulminar a todo miembro del sexo opuesto que pase en un radio de cien metros. Le sale perfectamente la caidita de ojos (algo que no me sale a mi porque ni siquiera tengo claro lo que es), el levantamiento de ceja y ese momento de morderse los labios que a cualquiera que no sea una mujer fatal le queda… fatal. Vamos, que en lugar de ser un gesto de lo más sexy, parece que se te ha quedado pegado un trozo de pasta de dientes y tratas de quitártelo.

Las frases de las mujeres fatales suelen ser lapidarias. Una vez que han anestesiado a su objetivo con su glamour y sus gestos, pasan a la acción verbal para rematar el asunto. Con sólo pedir fuego, paralizan el aire. Me acuerdo de Lauren Bacall en Tener y no tener, cuando le dice al personaje interpretado por Humphrey Bogart eso de:
Ya sabes que no tienes que fingir conmigo, Harry. No tienes que decir nada y no tienes que hacer nada. Nada de nada. Tal vez sólo silbar. ¿Sabes silbar, verdad? Juntas los labios… y soplas.

Es por todos conocido que Bogart y Bacall vivieron un idilio durante este rodaje y terminaron casados… y él le regaló a ella un silbato de oro donde ponía si me necesitas, silba.

A una mujer fatal nunca le altera nada. Si le dicen un cumplido, ella gélida cuan barra de hielo. Como si escuchara todo tipo de piropos treinta veces por minuto. Las que no somos femmes fatales nos ponemos coloradas, no sabemos qué decir y nos entran unos calores que nos delatan instantáneamente, lo que nos hace perder mucha magia a los ojos de un potencial pretendiente.

De mayor, quiero ser mujer fatal. En plan heavy, como Sharon Stone en Instinto básico, o estilo años cuarenta, como Charlize Theron en La maldición del escorpión de jade.

Quiero que no se me rompan las medias cuando tengo una cita. Quiero aparentar tranquilidad cuando el corazón me late a 700 kilómetros por hora. Tener el pelo siempre perfecto. Decir la frase adecuada en cada momento, siempre controlando la situación. Pero es que no me sale. Y si lo consiguiera, de repente me daría la risa.

He detectado lo que me dificulta mucho ser mujer fatal. Primero, que soy despistada, y muchas veces no detecto las señales que se me dan. Y lo segundo es que soy muy curiosa. Cuando alguien me interesa, lo que tengo ganas es de investigarlo, de verle el aura, de leerlo por dentro. Me parece que las mujeres fatales no hacen eso…más bien están ahí para que las investiguen a ellas…

Bien pensado, si alguien conoce una academia de mujeres fatales, que me lo diga. Por si acaso, aunque creo que suspendería el cursillo…


Una pregunta… ¿Hay hombres fatales?

Vaya día… vuelta a la academia para los ensayos. Qué mal rollo me da ahora el primer ejercicio… así que gracias por tu suerte, Edu.

Uma dica… las preguntas a Furby en el blog de Lady K

4 comentarios:

Lady K dijo...

Sí que hay hombres fatales y tu conoces alguno ... Lo único que me he dado cuenta al pararme a pensarlo es que no resulta fatales siempre mientras que las mujeres fatales sí.

Kika... dijo...

Ya, ahora sé quién es y me gustaría saber qué ha sido de él...

vega dijo...

curiosamente Carmen POsadas hablaba de las mujeres fatales en El Semanal de ayer. Lo has leído¿¿ Yo no se muy bien que es eso de ser una mujer fatal. Lo identifico con ese diálogo de película
-Querida, como te gusta el café por las mañanas??
-Sola.
Creo que ser una mujer fatal es simplemente posar. Posar es agotadoramente aburrido!

Carlos dijo...

Libro virtual Seductiva Mente. La seducción es un juego de la mente. Así que juega con tu mente... y con la de los demás.

Puedes bajarlo en
http://perso.wanadoo.es/ddragon/seductivamente.zip

Link interesante sobre seducción en
http://www.personal.able.es/cm.perez/estsexo.htm

y lista de correo en
http://es.groups.yahoo.com/group/elartedelaseduccion/