12 noviembre, 2006

Rentrée

No me gusta repetir, pero sí que me gusta volver. Y ayer era un día en el que tocaba volver, eso que se llama técnicamente la rentrée.

Primera vuelta. De vuelta en la academia para preparar el primer ejercicio. Se reabren un poco las heridas producidas por haber suspendido. Vuelvo yo, pero también vuelven mis miedos e inseguridades que están ahí aunque Luli diga que nada me da miedo porque soy hada madrina. Aunque mi preparador diga que no se explica qué ocurrió en mi examen. Da igual. Sé que tengo que vivir esta rentrée rozando la paranoia, leyendo el comentario de texto hasta interiorizarlo. Es curioso porque no me suelen faltar las palabras. Antes de empezar, todas habían desaparecido de mi mente, porque al contrario de lo que se puede pensar, en el comentario de texto de una oposición hay que tener mucho cuidado con todo. Con los signos de puntuación, con las opiniones que se vierten, con las citas que se emplean. Es obligatorio cuidar la ortografía y la caligrafía. No torcerse en el papel blanco.

Una actividad que me gusta – escribir – transformada en una tortura. En serio. Pero no creo que esta situación dure demasiado: terminará en cuanto recupere la confianza en mí misma. Dice mi preparadora – que tiene nombre de canción – que tardaré más o menos dos meses. Eso son cuatro comentarios de texto. Y eso suponiendo que los haga todos bien.

Al menos, el tema del comentario lo había puesto mi tercer preparador. Y no voy a pensarlo, pero parece que lo hubiera puesto conmigo en la cabeza. Creo. O a lo mejor es una trampa para ver lo que puedo dar de mí misma… Ya me estoy poniendo paranoica. Mejor será que empiece a escribir…

Y ayer tenía otra rentrée mucho más agradable. La vuelta al Café Barbieri, a sus noches, a su gente y a sus actuaciones. Sobre la gente ya he hablado en un post anterior (ver post El Barbieri y su gente... si hubiera más personas así, nadie tomaría Prozac).

Me leí Travesuras de la niña mala, la última de Vargas Llosa, solo porque mi hermana me dijo que terminaba en el Café Barbieri…que es uno de esos lugares en los que te puedes teletransportar en el espacio y el tiempo. Donde repito mis costumbres: siempre en la misma mesa de la sala con mis papeles y mis anotaciones. Siempre en la misma mesa de la sala de conciertos.

Las actuaciones del Barbieri son un cruce entre un oasis y la ONU: siempre hay personas de otros países. Ayer Kiko Tovar explicó la historia de El precio del brent en inglés para los que no supieran español… y creo que mi madre le daría el aprobado para participar en ese proyecto que tengo del Embajadas Tour 2025. Lo que me da pena es que dentro de poco no me necesitará para que traduzca en congresos, ferias y simposios…

Del post-concierto habría muchas conclusiones que extraer, pero no lo voy a hacer aquí por falta de espacio, tiempo y capacidad de síntesis.

Al menos, dejaré una pregunta en el aire ¿qué será de las rubias?

La pregunta retórica. Esa es una buena técnica para el comentario de texto. Me la apunto.


Espero que… Victoria, la nueva fotógrafa oficial de Desakordes, me saque un book, que eso para la diplomacia es muy necesario (jajajaja). Un beso para ella y para Henar…

Para Lady K… te doy por escrito la frase que te regalé ayer (fue un cumplido que me preguntaras de quién era… Lord K, toma nota…). Es toda tuya.

Escribirán tratados de paz sobre tu piel para escapar de la nada cotidiana.

6 comentarios:

L dijo...

Buenos días K! Soy L estoy en mi primer fin de semana libre desde octubre (me he presentado a una opo)y tengo q cumplir con lo q te dije por mi cumple, es curioso el sentimiento q expresas en tu blog, la reentre, es una sensación q experimento en demasía, especialmente cuando vuelvo a casa, a sitios, compañías y actividades q me traen muchos recuerdos, unos alegres y otros no tanto. Parecido a como Alejandro Martinez lo explica en "Volviendo a Casa". El punto para continuar es examinarse a uno mismo y convertirnos en el pez q si quiso evolucionar como en el libro de Paco Muro. te mando un besazo enorme para q te reencuentres y comiences de nuevo tu camino.

hidden_angel dijo...

Siempre es difícil volver en situaciones así. Sobre todo cuando ya se han producido varias vueltas anteriores. Y supongo que dentro de ti estará presente esa preguntita de si esta vez será la definitiva, de si te dejarán continuar hasta el final esta vez.
Pero supongo que en esta, como en todas las batallas, lo importante es aguantar hasta el final y no dejar que te derroten moralmente.
Sabes que es tu lucha pero que no estás sola en ella.
Besinos cari y ánimo. Ésta es la buena

Kika... dijo...

Hola L!
Hace un siglo! Bueno, me alegro de que te gustara el disco, y es verdad lo de "volver a casa" a veces es mucho más complicado de lo que parece. Pero ya sabes que a veces me sale esa fuerza que hace que derribe las paredes como si fueran de papel de fumar...
Besos y te veo!

tovar dijo...

Oye Kika:
¿cómo que no te voy a necesitar para las traducciones? eso me da mucho ánimo pero ya sabes que eres mi traductora favorita (por cierto, qué bien hablas portugueis!)asi que no te vas a escapar por tres frases bien dichas mias.
grata conversación la del postconcierto, son las que molan, aunque perdiera el rumbo del tiempo (que tanto me gusta perder).
Genial el post de getafe, qué pena el no tener wifi en la casa nueva (por cierto C/perdíz para la próxima), me hubiese encantado pasear junto a vosotras por la linda city!
muaks

Antonio dijo...

¡¡Hola guapa!! Vaya, ya veo que estás en plena rentrée. Esto me recuerda a esos sábados en que salía de Sevilla a las 7'30 de la mañana para hacer una estupenda excursión a Madrid donde los principales hitos eran cante, comentario y cervecita en el "De Mario". Buf, qué lejos lo veo ya. Mis preparadores no tienen pensado volver al agradable ensayo hasta comienzos de enero, así que todavía tardaré en experimentar de nuevo esa magnífica sensación de un folio en blanco, dos horas por delante y miles de ideas agolpándose sin sentido en la cabeza. ¡Qué dura es la vida del opositor! A ver si este es nuestro año, que falta nos hace. Un beso.

Kika... dijo...

Ufff... Antonio, es verdad, tú también eres un experto en rentrées...