10 noviembre, 2006

Getafe, mon amour

Getafe es un lugar que me trae todo tipo de recuerdos. No en vano he pasado en esta ciudad más de tres años estudiando Humanidades. Al principio me sentía una mera visitante, después he sido turista, y finalmente he llegado a ser una casi-ciudadana. Todavía me acuerdo del día en que en una hora libre, decidí salir del recinto amurallado de la Universidad e irme a dar una vuelta.

Allí nació el Club Humanista Laika y las tertulias de los viernes. Sobre el Club ya he hablado, pero no sobre los viernes a media mañana de mi último año por la facultad, cuando la cervecería “La Antigua” se convertía en un ateneo (cutre) o en una especie de sucursal del edificio 14 de la Universidad Carlos III. Un consulado, que diría el Arquero (otro ilustre habitante de Getafe). Se hablaba de todo, a veces de modo verdaderamente intelectual… y otras de manera pseudointeligente. Todavía me parto de risa cada vez que recuerdo la primera vez que asistió Lady K, que contestó con un fantástico “a mí no me preguntes, que soy de ciencias” a un supuesto hombre del Renacimiento que vete a saber qué le había preguntado.

Ayer volví a Getafe. Con Lady K, a hacer unas compras en ese paraíso de las zapaterías que es esta ciudad del sur cuyo alcalde quiere que sea capital de la Comunidad de Madrid.

No sé si esto le servirá, pero por un rato, Getafe fue la capital de Kikel. Compramos, dimos una vuelta, visitamos ese monumento de la post-modernidad que es “El Corte Chino” y hablamos de muchas cosas. Parece que los influjos kikelianos hacían que se nos soltara la lengua. Desde las hormigas mutantes hasta las confesiones más insospechadas, nos contamos de todo. Nos dijimos cosas que estaban sin contar, tomamos decisiones y nos reímos de las realidades paralelas que nos rodean.

Ayer por la mañana estaba en un microcorte de dudas e incertidumbre sazonadas con bastante mal rollo. Pero la tarde en Getafe me solucionó esas dudas, al menos hasta hoy. Kikel, Lady K y Getafe, mon amour: gracias.


Cena de chicas… Ayer por la noche se demostró algo que yo ya sabía: que en una cena de mujeres no se despelleja a nadie, al contrario de lo que todo el mundo cree…

Y mañana…
¿volveré a ser la musa de los viejos bares?

5 comentarios:

Eduardo dijo...

Suerte mañana kika

Kika... dijo...

Gracias cielo. Ya sabes que volver es siempre como una especie de examen de reválida...

Lady K dijo...

Unas veces es Villalba, otras El Escorial y esta vez le tocó a Getafe. Son sitios donde entre el humo puedes ver algo de claridad. Aunque a veces sea algo que no te guste ver...

Reyes dijo...

La cena perfecta, el sitio me encantó y que decir de la compañia. Que lo repitamos muchas veces.
Y Mañana... seguro que unas risas si que nos echamos.

Kika... dijo...

Es verdad, Lady K. Siempre merece la pena, aunque lo que se vea no sea lo que se espera...

Reyes... Besos y me alegro de que te diera "buenrollito" el sitio...