25 octubre, 2006

El Club Humanista Laika


No me gusta pertenecer a clubes, partidos, u otro tipo de reuniones… En la facultad (en una de las dos en las que he estudiado) participé en una asociación a condición de no estar nunca entre sus miembros. Tiene narices, ya lo sé. Yo soy más de reuniones informales, esporádicas, sin planificar, de que me llamen o de llamar yo, de pedir ayuda o de que me la pidan. De apuntarme a un bombardeo sin pensármelo.

Como en todo, hay excepciones. Y la principal es mi pertenencia al Club Humanista Laika. Llevamos años reuniéndonos sin periodicidad fija en el mismo café del barrio de Malasaña. Como dice el Ángel Oculto, quedamos donde siempre y tomamos lo de siempre. Pero no hablamos de lo mismo. A veces, tenemos que dedicar la tarde completa a ponernos al día porque nuestras vidas cambian a tanta velocidad que hay mucho que contar.

Otras dilucidamos el futuro profesional/personal del estudiante medio de Humanidades en España. Hemos dedicado mucho tiempo a explicar a nuestros amigos y allegados por qué estudiamos “eso de las Humanidades”. Recuerdo cuando barajábamos la posibilidad de conseguir publicidad gratuita para nuestra facultad (estábamos tan desesperados que llegamos a pensar en matricular a algún famosete)… A nuestra Universidad y sus poderes fácticos les importaban, mucho las Humanidades, al menos sobre el papel. Los que les dábamos igual… éramos los humanistas.

Entre unas cosas y otras, el club laikiano ha ido consolidándose en el tiempo, aunque se trata de un grupo bastante heterogéneo en cuanto a edades, aficiones, vidas personales y profesionales. Hay un ángel, cuatro opositores (lo de la inserción laboral no es ninguna broma), una responsable de aulas virtuales (espero decir bien el cargo, Lady Chains), un hada, una pareja, una diplomada en Turismo, una casada, un arquero, una documentalista, dos chicos (reflejando la “sex-ratio” de nuestra licenciatura), una madre, una periodista, varios solteros, una economista, dos becarias, unos pocos de Madrid, varios de fuera… Todo eso lo reunimos en sólo ocho personas, lo que no está mal.

Y además somos todos amigos, aunque a veces pensemos lo mismo y a veces no. Hemos tratado de arreglar el mundo, pero todavía se nos resiste un poco…

Tenemos hasta página web, aunque todavía está en construcción. A ver si Sir Chains y el Arquero se ponen de acuerdo sobre la soberanía compartida de nuestro reducto electrónico y empezamos a subir contenidos.

Ya hablaré de cada uno de ellos por separado, porque hay tanto que contar que no podría hacerlo en un solo post.

Humanistas laikianos, os quiero. Yo creo que lo sabéis, pero aquí queda, “blanco sobre negro”. Nada mejor que vuestros análisis de las situaciones de la vida. Un beso.


Por cierto… con el nuevo trabajo del Ángel Oculto se cumple eso de los “seis grados de separación”, ¿verdad?

3 comentarios:

Hidden_angel dijo...

Buen repaso que has hecho de toda nuestra historia. El collage tiene un toque fashion. ¿Seguro que Calder y tú no compartís momentos de inquietudes artísticas?
Estaría bien ese post sobre cada uno de los humanistas, aunque lo mismo se eterniza la cosa y pierdes audiencia. :P
Creo que el club se merece un post así que a ver si me animo en cuanto vuelva a tener tiempo.
Besinos preciosa
Pd: Me tienes que explicar lo de los seis grados porque estoy como que muy espesa hoy y no pillo nada.

Kika... dijo...

Lo de los seis grados de separación (Six degrees of separation)es una hipótesis que afirma que cualquier persona está conectada a cualquier otra por una cadena (de amigos de amigos de amigos...) que nunca tendrá más de 6 elementos. Por ejemplo, el extraño círculo que se formó a partir de tu estancia en la Campus Party...
Ah! Tú sabes que Calder ha sido una gran influencia en mi vida...

Anónimo dijo...

Hola de nuevo chicos... ya, ya sé que no sabéis (de momento) quién soy, pero si os digo que la segoviana que pretendió ser Humanista y lo conssiguió (por fin, y orgullosa ehhhh aunque a veces me pregunto ¿para qué?.
El caso es que he estado viendo esta página (ya hace tiempo la visité, y ahora con esta entrada otra humanista medio-francesa me ha recordado su existencia)y quería mandaros un abrazo a aquellos que en algún momento pensamos que el espíritu de Laika nos acompañaba en tamaña aventura universitaria.
¡Qué tiempos! creo que por ahí fltamos alguna más en la foto, pero me alegra ver que seguís como siempre...tan HUMANISTAS como siempre, y que siga.
Me llena de esperanzas veros-aunque sea virtualmente- en una tarde en la que precisamente me estaba planteando mi futuro (laboral, en el personal creo que la magia de Laika ya me ha acompañado).
Me gustaría veros pronto también en persona.
BESOS