12 septiembre, 2006

Aparca como puedas...

Lo de aparcar por Madrid cada vez está más complicado (aunque en su último concierto Kiko Tovar dijera que siempre encuentra sitio para aparcar…).

Bueno, depende del lugar en el que quieras dejar el coche. Pagando se puede encontrar sitio en casi cualquier parte: desde que pusieron las zonas verdes y azules, hasta por el centro hay sitio, lo que antes era un fenómeno bastante extraño. Pero cuidadito: que el gremio de controladores del establecimiento regulado hay de todo. Hubo uno que me puso una multa… ¡antes de que expirara el tiempo del ticket! Madre mía, yo que soy bastante tranquila, casi lo mato… Menos mal que conseguí encontrarlo y me la quitó…

También existe el caso contrario, todo hay que decirlo. Mi hermana aparcó una vez en zona verde. Iba a recoger un certificado a la calle Donoso Cortés. Se pone delante del parquímetro y, rebuscando en el bolso, descubre que se ha dejado el monedero en casa. Pues ni corta ni perezosa, decidió dejarle una notita en el salpicadero que decía algo así como:
Señor Controlador: Me he dejado el monedero en casa. No puedo sacar el ticket porque no tengo dinero. No se preocupe, esto me da más vergüenza a mí que a usted. Un beso.

Se admiten apuestas. ¿Le puso la multa o no? Pues no se la puso, no sabemos si porque no pasó por delante del coche en ese momento, o si fue porque leyó la nota y le dio la risa y no podía escribir. O a lo mejor fue porque pensó que el beso, en lugar de ser de mi hermana, era de Ava Gardner o similar. Vete tú a saber.

Pero cuando no hay sitio, ni pagando, hay que encomendarse a una fuerza sobrenatural. Mi madre reza a un santo inexistente llamado San Benedito, repitiendo una cosa entre ripio y jaculatoria que es algo así como:
San Benedito, San Benedito, dame un sitito aunque sea chiquitito

A mí San Benedito no me funciona, básicamente porque me suele conceder un sitito demasiado chiquitito, el muy capullo. No tengo un Rolls-Royce, vamos, que en cualquier sitio podría colocarlo (excepto si mide 2 centímetros)…

Puestos a que te ayude una instancia superior, cuando estoy desesperada… yo invoco a Carlos Chaouen. Ya, ya veo las caras de estupefacción. Pues funciona. El sistema es sencillo: entras en la zona donde quieres aparcar y repites tres veces muy rápido, cantando a pleno pulmón (si vas acompañado y no quieres que te tomen por loca, puedes decirlo bajito), eso de:


Quiero la mitad de todo porque la mitad de nada no será suficiente
quiero que me quieras porque quererte quisiera aunque sea impertinente

Ya, ya oigo las risas. Pues tengo testigos. De hecho, dos. Lady K y Patry iban conmigo el otro día. Teníamos que aparcar cerca de Lavapiés, que ahora es zona restringida. No se puede entrar si no eres residente o Gallardón. Así que eso, en términos acrobáticos, era el triple mortal con tirabuzón y saludo a la concurrencia. Vamos, que estaba convencida de que no aparcábamos ni de broma. Subíamos por la calle Toledo, y antes de llegar al último tramo de aparcamiento, subí el volumen de la radio e invoqué a Chaouen. Veinticinco metros más arriba, no exagero, un hueco. Perfecto. Lo coloqué a la primera.

Y para los escépticos, esta mañana venía con la compra, invocando a Chaouen para no tener que ir por medio barrio con las bolsas. Y fue decir la frasecita tres veces, rapidito… y lo que normalmente es media hora de dar vueltas, se transformó en un sitio perfecto delante de la puerta.

¡Dejad de reíros! ¡Que es verdad! Ay… qué incomprendidos somos los que creemos en la magia…

6 comentarios:

Lady K dijo...

Sí,yo estaba alli.A partir de ahora Carlos Chaoen,patrón del los desesperados conductores en busca de aparcamiento en el centro.

Besitos,cielo.Nos vemos el jueves y me enseñas algo de tu nueva colección.

Eduardo dijo...

Buenas noches Kika, ya veo que tu creatividad está increiblemente efervescente cada día. El otro día me dice un amigo: "oye quieres ir a un concierto?, tocan los tristes tigres esos que viste una vez", "es el día 13"...
así que mañana seguro que ves a mi amigo Jose (un tio alto y guapo rodeado de unas cuantas chicas) en el concierto, pasalo bien
a ver cuando quedamos. Un Abrazo tigresa!!!

DR MARTA Y DR PITI dijo...

Como prometimos estamos aqui leyendo tu megafantastico y superfamoso (en este mundillo) blog, siendo las 2.43 de la mañana.
Nos lo hemos pasado muy bien y mientras escuchamos el disco de los tigres ya nos estamos preparando para el próximo.Nos has metido el gusanillo HAZTE SU RELACIONES PUBLICAS!!!
UN BESO AL RITMO DE VERBO TRISTE

Kika... dijo...

Muchas gracias bellas...en un ratito escribo la crónica... Poned a los Tigres en el Hospital (mejor que lo haga Silvana, así no os regañan) y cantad por los pasillos, a grito pelado...
"Cuando todo esto era campo, todo era tan aburrido, ahora baja sucio el río, pero me entretiene el ruido..."
Es que estoy tan impresionada por lo de ayer que me va a costar mucho escribir...

Anónimo dijo...

Kika, genial tu blog; me encanta. Estoy deseando leer tu crónica del concierto :) .Bs

Iss

Kika... dijo...

Muchas gracias Iss. Ahora mismo la cuelgo... espero que os guste...