19 julio, 2006

Paco Cifuentes... sopla poniente...

Ayer pasamos el ecuador de la semana tigresa con el concierto de Paco Cifuentes…

Mi hermana tuvo un novio que se llamaba Paco Cifuentes. Sinceramente, el chico tenía muy poco que ver con el cantautor. Muy, muy poco, la verdad. Así que fue absolutamente explicable cuando en un concierto de los Tigres hace un par de meses mi hermana se puso a gritar “yo soy la auténtica novia de Paco Cifuentes”, ante el estupor de las mesas circundantes, que esperamos que perdonaran ese momento de descontrol…

El Libertad 8 empieza a parecer una extensión del salón de casa. Allí, la Dra. Marta y yo nos encontramos con Beatriz, Isabel y Sonia, porque de coincidir en conciertos pasamos a sentarnos juntas, esta vez en su mesa favorita. Hacía tiempo que no me reía tanto antes de un concierto, porque hablamos de lo humano y lo divino.



Desde los exámenes con distribución romboidal hasta los reality-shows, hubo espacio para todo. Tengo que decir aquí que junto con mi amiga Kelly, estábamos sentadas con quienes probablemente son las más fieles seguidoras de la música de Paco Cifuentes. Y es que la música del sevillano da calor, recuerda al sur, no tanto a mi sur desértico, sino más bien al suyo, al calor de Sevilla o al sonido del mar en Cádiz. Es de tierra, de viento de poniente, y a ratos también de brisa marina.

Fuimos testigos (y colaboradoras) de la prueba de sonido, con esas frases clásicas de los músicos como por ejemplo “súbeme el reverb”, “los graves están demasiado bajos”, “¿se escucha o no se escucha?”… me recordaba un poco a la canción “Los Mánagers” de Pata Negra…

Nunca en los cuatro metros cuadrados del escenario del Libertad cupo tanta gente. Además de Paco y su guitarra zurda (yo soy zurda y toco la guitarra zurda en este mundo de instrumentos para diestros), teníamos a Albert Anguela al bajo y a Alejandro Martínez al piano. Era una especie de Tetris musical que tuvo a la Dra. Marta toda la noche pensando que terminaría por atender algún traumatismo por caída de escenario.

Paco estaba feliz porque todo va bien a su alrededor, y porque en septiembre tendremos su disco (como dice Alejandro Martínez, así podremos llevárnoslo a casa al menos en forma musical). Hizo volar a las “Libélulas”, y nos llevó al “Epicentro”, recordando que “hay muchos amores, pero sólo un amor”. Además, los clásicos inmortales, coreados por la sala, como “Platos rotos” o “Tendido al sol”.

Pidió aplausos de sábado para sus acompañantes aunque ayer era martes, y nos transportó al final de la semana con su “Vestida de domingo”, que ha grabado con Carlos Chaouen.

En el capítulo de invitados, allí estaba todo Madrid. En el público, Miguel Dantart (era su cumple, y así tuvo dedicatoria), Tontxu, Jairo Aganzo… En el escenario, volvimos a ver al gallego Andrés Suárez, que demostró que es capaz de presentar su canción con las mismas palabras que había utilizado hace dos días. También estuvo Kiko Tovar, cuyos bailes sobre el escenario durante “Verbo Triste” nos hicieron temer de nuevo que habría que llenarle la cabeza de tiritas (de tela)… pero al final no fue necesario. Pude ver al final del concierto que la avería que se había hecho en el dedo con el cuchillo jamonero ya estaba bastante más curada. Kiko, cúrate bien, que el jueves cierras el calendario de festejos…

Del post-concierto, destacar el capítulo de reclamaciones: Vega le dijo a Alejandro que había echado de menos “Faro de Mar”. Y yo no dije nada, ya sabemos que los caminos de los artistas son inescrutables, pero este post se iba a llamar Adicciones Musicales… y Paco Cifuentes no cantó “Adicto”. Pude escuchar un trocito, al menos, en la prueba de sonido…

Me dice mi madre esta mañana que la temperatura ambiente ha bajado cinco grados. Claro, ya terminó el concierto de Paco Cifuentes…

Uma coisinha: Mi desierto se aleja al mismo ritmo que caen los cohetes y las bombas sobre Líbano e Israel… así que me tendré que conformar con escuchar obsesivamente “Hafla”, de Cheb Khaled. Qué le vamos a hacer…

3 comentarios:

vega dijo...

me encantó el concierto, compartirlo con ese cuarteto brutal. el ecuador del maratón tigrés. hoy hago estiramientos para kiko el jueves!!!

Isabel dijo...

Muchas risas y muy buena música. Muy buena tarde/noche de martes/sábado. Y mañana fin de fiesta con Kiko, nos vemos! Besitos

martahouse dijo...

Estuvo genial! solo nos faltó un RIMARRIMANDO , y los "bruscos movimiento pendulares sobre su eje" del inigualable RASH para tener un accidente...la proxima vez me llevaré la bata y la caja de tiritas DE TELA por si las moscas...jajaja
besos