03 julio, 2006

La reina de la batucada protesta

Según los estudios, España es el país más ruidoso de Europa. Y uno de los más ruidosos del mundo. Pero como aquí la contaminación en general da igual, pues la contaminación acústica, aún menos.
Sin embargo, en el resto de Europa sí que importa. El único caso de este año en el que España ha sido condenada por el Tribunal Europeo de los Derechos Humanos (el conocido como Tribunal de Estrasburgo) ha sido precisamente un caso en el que el Tribunal consideró que el Estado español no había defendido debidamente los derechos de una comunidad de vecinos afectada por un ruidoso negocio.
El caso es que hoy he decidido hacer algo. Llevan una semana tirando abajo una de las viviendas que están justo encima del piso en que vivo. Y digo tirando abajo a juzgar por la cantidad de escombros y de golpes que se producen diariamente. Y eso acaba con los nervios de cualquiera. Así que después de una semana con todos los horarios trastocados, mi paciencia no ha dado para más.
Hoy he venido reventada de trabajar en el Aeropuerto, un trabajo en que estoy casi todo el día de pie – son bastantes horas – y los golpes seguían. Me dije que no había que perder los nervios, sólo actuar. Así que he pensado que los golpes de los albañiles podrían servirme como un metrónomo improvisado. Y como la cultura está (o debería estar) en todas partes, con independencia de la contaminación, he decidido montar una batucada-protesta-pacífica en la escalera. Armada con mi tambor marroquí (ver foto), he dado rienda suelta a mi ritmo, cantando algunas canciones que me sabía y otras de mi cosecha. Impresionante la versión que he hecho de “Los lunes al sol”, de Kiko Tovar, a ritmo de samba (espero que no le hayan pitado los oídos, y si lo han hecho, que me perdone). Algunos vecinos que me conocen y están de acuerdo con mi protesta se querían unir.
No digo que nadie pueda hacer obras, pero sí que éstas pueden hacerse de manera racional, respetando la normativa acerca de estas cuestiones y teniendo un horario más o menos lógico. No pido más que eso: el ruido me causa interferencias en las ondas cerebrales. Más de las que tengo habitualmente.

Una aclaración: Algunos estarán pensando que no he hecho mi crónica habitual del concierto de los 5 Tristes Tigres el día 30. Voy a tratar de hacerlo, pero me estoy empezando a dar cuenta de que he perdido mi objetividad al respecto: me gustan demasiado, y llevar de 5ºs Tigres a Luis Felipe Barrio y Matías Ávalos fue un momento épico e irrepetible. A ver si mañana os lo cuento.

2 comentarios:

Eduardo dijo...

No me puedo creer que haya gente que tiene tanto valor para hacer una batucada protesta, no te imagino rubia, en la escalera!!!...
que tal el concierto del 30?un BS

Lady K dijo...

La verdad es que no fue el mejor pero si uno de los más divertidos con momentos estelares como "estamos BAJO el escenario",LuisFe y sus hojas de papel de cuadros o cuando Dantart se quedó en blanco.No siempre hay que ser objetivo.A veces, simplemente no se puede.Sólo hubo un punto oscuro : cierto novio desagradable de un encanto de chica.Ya me entiendes.
Besos