26 julio, 2006

La paralela historia de mi nombre

A mis cumpleaños siempre les acompaña una cierta crisis existencial. Ésta puede verse exacerbada o mitigada según las cosas que me ocurran…

Supongo que es lo que tiene cumplir años en verano: cuando estaba en el colegio no lo celebraba y luego me tiré como diez años celebrándolo con personas cada vez distintas en Inglaterra. Desde hace dos años lo celebro con mis sobris en la sierra, porque he descubierto que a ellos les hace mucha ilusión lo de hacer fiestas, y la tarta y eso…

Los que creen en la influencia de los astros sobre nosotros me dicen que la crisis existencial surge precisamente por haber nacido el día que he nacido, bajo el signo zodiacal de Cáncer. Es una constelación pequeña, muy poco visible, aunque se conoce desde la Antigüedad. Tiene siete estrellas, pero yo nunca la he visto, está en una parte del cielo bastante oscura. Ninguna de sus componentes es conocida: supongo que tendrán nombres, pero las estrellas del Zodiaco cuyos nombres me gustan más están en otras constelaciones… Sadalmelik en Acuario, Deneb en Capricornio, Alrisha en Piscis, Antares y Shaula en Escorpión… Así que los Cáncer nos movemos entre nuestro astro regente, la Luna, con su ciclo y sus fases, y una constelación oscura. Dicen de nosotros que somos sensibles (a veces hasta hipersensibles), ciclotímicos (como la Luna)… y que vivimos en el espacio interestelar, vamos, que tenemos un chalet en la Luna. No sé si es por el zodiaco, pero yo me identifico con las tres características…

El caso es que esto no es lo que iba a contar hoy, pero la irresistible atracción que ejercen sobre mí la Luna y el cielo estrellado me han hecho desviarme un poco… A lo que íbamos. Iba a contar la historia de mi nombre. Pero una historia que sólo es paralelamente real. A mi me llaman Kika desde pequeña porque supongo que en mi casa se cree que no hay mejor nombre que el que se pone uno a uno mismo. Eso ha hecho que en mi familia casi todos utilicemos algún nombre o diminutivo que no es el nuestro, y que además no suele tener más de dos sílabas (como lo que se recomienda para los perros…). El nombre de Kika, por tanto, me lo puse yo ante mi propia incapacidad a la hora de pronunciar mi nombre. Luego mi madre me compró un pijama con una K azul enorme… y supongo que el resto es otra historia.

Pero según mi sobri, Tato (dos sílabas de nuevo, para que no se diga), el nombre de Kika me lo puso él. Estábamos cantando “Cumpleaños feliz” delante de la tarta (tengo que decir que me cantaron toda la selección de canciones cumpleañeras en todos los idiomas, hasta que al final acabé por cantármelo yo misma en portugués… parabéns p’ra você, parabéns p’ra você…) y después de apagar las velas (aquí dejo testimonio gráfico de la decoración de la tarta escogida por mis sobris, ojo al tigre y al osito verde de caramelo que escogieron), Tato me dice: “Kika, ¿a que yo fui el primero en llamarte Kika? Me acuerdo de cuando era bebé y yo ya te lo llamaba”.

La historia era para él absolutamente verdadera, consciente de lo importante que es ponerle nombre a algo o a alguien, y supongo que si despreciamos el binomio espacio-temporal que tanto nos ata, podría ser una de mis realidades paralelas. Así que le dije que sí, que claro, que me llamo Kika gracias a él. Estaba dicho con tanta verdad, que por qué no…

Un scoop (lo que se dice una primicia): He leído en el blog de Víctor Alfaro, “Al caer el sol” (está enlazado en Otros mundos, otros blogs), que Jorge Drexler está ultimando ya su nuevo disco… en el que hace hasta una versión de Radiohead… Estoy deseando escucharlo…

Cosas de hada madrina:
Posiblemente se produzca pronto el encuentro más esperado… un cantautor y su mayor fan… Seguiremos informando…

2 comentarios:

Gallofa dijo...

Bueno, aunque quedé todavía más cutre hacerlo por un comentario, siento no haberte felicitado (hay una serie de cumpleaños que no hay manera que entren en mi base de datos cerebral, más allá del mes).
Y eso de que la constelación de Cáncer no tiene una estrella con la personalidad y eco de Antares, Deneb, Aldebarán... falso.
La auténtica estrella de Cáncer eres tú.
Y te lo digo yo que sé mucho del Zodíaco, y no por conocimientos astronómicos, astrológicos; que eso no va a ninguna parte, sino porque Los Caballeros del Zodíaco fueron la serie de dibujos que me marcó, y allí el caballero de Cáncer (DeathMask) era malo malísimo (sí porque algunos caballeros de oro estaban confundidos por el Patriarca, otros recapacitaban luego... pero es que éste era malo, malo y además cutre de necesidad). Así, que si la Toei Animation y Masami Kurumada decidieron no poner al caballero de Cáncer más que como un ser cruel y cutre era por no entrar en conflicto con la auténtica Caballera de Cáncer, bueno eso de "caballera" no suena bien, pero es que "Dama" (a pesar de que lo seas del Imperio Británico) no tiene el componente guerrero y luchador que hace falta para definirte.
Abrazo bat.

Eduardo dijo...

Mil Felicidades y Mil un perdones Kika, me encanta tu tarta, ya te contaras lo de la cita cantautoresca. Un abrazo