01 julio, 2006

La Kelly y Carta Blanca

Este es un post que llevaba madurando un tiempo, lo he escrito como borrador lo menos noventa veces, pero al final he decidido publicarlo como era al principio, directo desde mi interior...

Dicen que quien tiene un amigo tiene un tesoro. Pero quien tiene a la Kelly tiene las minas del Rey Salomón, la corona de la Reina de Saba y las tiaras de brillantes de toda la realeza europea.

El otro día vi un programa en la 2 que se llama "Carta Blanca", en el que una persona puede invitar a quien quiera para hacerle él mismo una entrevista. Si me dieran la oportunidad de hacerlo, invitaría a la Kelly. Sin duda. Pero no para conocerla mejor, sino para que el mundo la conociese, por muchos motivos...

... por las Kelly-palabras, que son un idioma paralelo en una realidad paralela (hay ejemplos como "joribiada", "estoy perjudicada", "tú como una reina, rollo zen"...)

... porque tiene mucha más vida interior que el 99,9% de la gente de su edad (sí, no me lo restreguéis, es más joven que yo), con lágrimas, momentos buenos y pequeñas heriditas en el corazón...

... por su capacidad de improvisación (¿y si nos vamos a ver a Gerardo a la Academia ahora?)

... porque si no fuera por ella, no ligaría nada (es la que habitualmente cubre las distancias medias), y además, domina el tiro al camarero (donde va, tardan dos segundos en atenderla, excepto cuando amenazó con hacer el bailecito del Bar Coyote y el camarero le dijo que hiciera el baile primero y luego la invitaba)

... por ser capaz de invitarme a cenar cuando peor estoy, detectar mis cambios de ánimo y gestionarlos sin despeinarse

... por tener tanta paciencia que si esta virtud cotizara en los mercados internacionales, sería millonaria... y eso que sé que a ella le gusta más que en la Bolsa se compre cariño, amor, carantoñas, mimitos...

... porque es la inteligencia personificada: igual te habla del enigma de Poincaré que de la última peli de los X-Men, lo entiendes perfectamente y da gusto escucharla

...y encima canta (y bien), a la vez que soporta que aporree mi guitarra...

... porque aún retiene la capacidad de sorprenderse, de creer en la magia, de sonrojarse, y sobre todo de reírse de la buena suerte (y de la mala, lo que en deterinadas circunstancias, vale su peso en oro)

... porque cuando no está, me falta la mitad (con el permiso de respectivos amigos, novios y rolletes)... o más de la mitad (con todo lo que hemos pasado juntas)

... por vivir en Kikel, lo que tiene mucho mérito...

Por todo eso y mucho más (muchísimo más), si presentara "Carta Blanca", la Kelly sería la invitada.

Desde el fondo de mi corazón, gracias. No sé de qué otro modo decirlo.


Uma dica: Respirad, sentid. Como dice la Kelly, si no se siente nada, si nunca te duele el corazón, no estás vivo. Estoy de acuerdo.

1 comentario:

Lady K dijo...

Qué bonito,por favor.Es lo que tiene tener una amiga poeta,supongo.El tenerte media hora llorando hasta poder escribir alguna palabra con conexión directa al corazon en el tablón de anuncios de Kikel.Bosques o desierto.No hay tanta diferencia.Dos caras de la misma luna.Besos,preciosa