11 julio, 2006

¿La familia? Bien, gracias

Después de la honda impresión que me produjeron las realidades paralelas televisivas (a ese respecto se puede ver el post “El Papa y Pocholo”), así como el comentario de Mirada Triunfal, retomo mi idea original de reflexionar sobre las familias y las realidades paralelas que se producen con algunas ideas vaticanas al respecto.

Dice el Papa que sólo en la familia nuclear, compuesta por una pareja heterosexual y sus descendientes, los hijos pueden desarrollar adecuadamente sus potencialidades y su personalidad. Toma ya. Y no sólo lo digo por las parejas homosexuales, sino también porque Benedicto XVI, de un plumazo, deja fuera también a las familias monoparentales, a las madres (y padres) solteros y a las familias reconstituidas. Eso sin contar a quienes consideramos que en la vida no sólo cuentan los lazos de sangre, y podemos tener hermanos sin nuestro ADN o amigos a los que queremos igual que si llevaran nuestros apellidos.

Porque, evidentemente, las unidades familiares tienen un papel social importantísimo: dentro de ellas nos amamos, nos queremos y nos protegemos. Pero eso tiene, a mi juicio personal, bien poco que ver con la estructura que estas familias tengan. Los sentimientos, el instinto de protección, el amor en definitiva, no dejan de existir cuando se vive solo… o se comparte piso con un gato y dos amigos… o vives con tu madre… o con tu padre… o con quien sea…

Lo único que me tranquiliza es que si al final de todas las cosas, yo, un producto de la clásica familia monoparental, dejo la oposición y me meto a Miss Camiseta Mojada, en un reality-show o resulto estar como un cencerro (con todos mis respetos a los tres colectivos), le echo la culpa a la estructura familiar en la que me he criado y asunto solucionado. Como si yo misma no hubiera pasado por mi vida. Como si las madres o los padres que crían solos a sus hijos hicieran dejación de sus obligaciones. Eso sí que es fuerte.

Y mientras tanto, Benedicto XVI se fotografía con la Familia Real española, como ejemplo de una familia “como Dios manda”. Supongo que el hecho de que la Princesa antes estuviera casada por lo civil, y luego divorciada, dará igual. Seguro que a ella el Papa no le ha dicho que su personalidad no se ha desarrollado debidamente porque sus padres se divorciaron. A ella no, pero a los demás sí que nos lo dice. Será porque yo no soy princesa. Ni lo son muchos de mis amigos.

Ya lo dijo Groucho Marx: “Nunca formaría parte de un club que me aceptara como miembro.”


Um inquérito: Es decir, una encuesta. ¿Cuál es vuestro “tigre” favorito? ¿Paco Cifuentes? ¿Miguel Dantart? ¿Alejandro Martínez? ¿O será Kiko Tovar? La crónica del concierto del día 13 la vamos a hacer un poco entre todos. Besos…