04 julio, 2006

La esperada crónica del concierto de los 5 Tristes Tigres...


Bueeeno. Como una persona tan sabia como Lady K me ha dicho que lo de la objetividad no importa (vamos, no es que no importe en general, sino que no importa en este caso) y además me acuerdo de mis clases de Estética y Teoría del Arte, disciplina en la que algunos autores reclaman como fundamental la implicación emocional, haré mi crónica del concierto en Clamores de los 5 Tristes Tigres el pasado día 30. Y lo voy a contar más o menos como lo viví, y así no hace falta permanecer fría e impasible.

Lo primero: eran los Tigres, pero podría haberse llamado el “concierto de los escotes”, ya que Lady K y yo escogimos vestidos que enseñaban un poquillo de carne. Pero lo que no sabíamos era la mesa que nos iban a dar. No estaba CERCA del escenario, sino que BAJO el escenario habría sido un adverbio más adecuado. Vamos, que vimos lo que iban a tocar antes de que empezaran, y si hubiéramos querido, les habríamos robado la lista. Así de cerca estábamos. Lo más gracioso era que cuando hablé con Miguel y con Kiko tras el concierto, los dos me dijeran “sí, ya te visto, ahí, de fan radical en la primera fila”. Pues sí. Como para no verme.

Lo mejor del pre-concierto fue el ambientillo familiar que está empezando a tomar forma: la gente ya empezamos a conocernos y a comentar la jugada entre nosotros. Eso junto a la gran afluencia de matemáticos-kellyeros-seguidores-de-los-Tigres, que son de la mejor gente que he tenido la oportunidad de conocer últimamente, hacía que las primeras mesas de la Clamores fueran una especie de salón de casa, este de verdad (no como el de los Tigres, al que en esta ocasión le faltaba la lamparita de Ikea y el sofá)…

El salón de los Tigres era en esta ocasión un remedo de camarote de los Marx: Alejandro Martínez tras el piano de cola, Miguel Dantart, Kiko Tovar y la banda: Albert Angela, el batería (lo siento, no me quedé con su nombre) y Carlos Aguado, transformado en cuarto tigre ocasional por la ausencia de Paco Cifuentes, que colocó unas voces más que acertadas en la tesitura de los graves. Desde aquí hacemos una petición (ya somos dos, Lady K y yo), para que Carlos “nos cante” más.

Pero por si pensábamos que ya no cabía nadie más, el 5º Tigre eran… ¡dos!: Luis Felipe Barrio y Matías Ávalos. Cantaron tres canciones, entre ellas “Swansea Song” y “Karaoke”, que desde la fila cero se corearon intensamente. Destacar la voz de Luis Felipe y el momento de cantar “Verbo triste”, cuando se sacaron de la manga unas hojitas de cuaderno cuadriculado escritas en rojo donde tenían la letra, añadiendo un momento más que cómico a la situación.

Hay momentos que ya se esperan en los conciertos de los Tigres, pero uno de los que más gustan es la versión que suelen hacer de un autor consagrado. En este caso era de un chico que no ha tenido mucho éxito todavía, pero que promete… un tal… Joaquín Sabina. Miguel se quedó en blanco al cantar la segunda estrofa del “Así estoy yo sin ti”, con esa carita de no-sólo-se-me-ha-ido-la-letra-sino-también-la-música que los opositores conocemos tan bien (es igual que la cara de ayayayayay-que-se-me-ha-olvidado-el-tema). Eso y que Dantart casi me hace llorar con su “Dolores y José”… Qué blanda estoy…y se acordaba de mi examen de portugués (no me extraña, debe haber sido la cosa más rara que le han contado acerca de sus canciones)…

Qué decir de Alejandro Martínez…que aunque es uno de los Tigres a los que no conozco personalmente, pero que “Una corazonada” es una de las canciones que más me gustan de su disco, pero que en directo, sólo con el piano, fue brutal. Además, me he enterado de que estudió Humanidades, así que ¡humanistas al poder!

Kiko Tovar cantó “Adriana”, un canto a Madrid que me gusta mucho porque aunque me siento de Almería, he nacido aquí y soy de esa gente a la que le gusta esta ciudad… Así que no puedo estar más de acuerdo. Además de su canción, el toque de endorfinas y buen humor con su reflexión sobre el baño de la Clamores (ya digo que deberían darlo con receta médica para los que estén un poco deprimidillos…) Y además es un encanto de persona (ya he dicho que no iba a ser objetiva).

El post-concierto tuvo como gran evento conocer a Lucía Caramés, una cantautora que ha sido autora también para otros artistas y colabora en el disco de Alejandro Martínez.


Bueno, que nos vemos el día 13 (desde que he suspendido, me estoy dando buenas dosis de musicoterapia)…

Uma dica: Piensa globalmente, actúa localmente. Haz una batucada-protesta en tu salón.

Un mensaje: Lady K, te entiendo. Has clavado el análisis de la persona a la que te referías. Besos.

1 comentario:

tovar dijo...

hola Kika, soy Kiko...Kiko esta es Kika...mola tu blogger!!! aunque tanta diplomacia.....me suena a chino (ese idioma no lo sabes ehhh?)
Muak
kikokikakikokikakikokikakikokikakikokikakikokika