28 julio, 2006

A garota de Ipanema

Ya no queda nada.

Me pongo un vestido de flores, años setenta, de mi madre, de eso que ahora se llama “vintage” y que de toda la vida he llamado “moda reciclada”. Se me nota que últimamente he adelgazado un poco. Qué le vamos a hacer. Supongo que lo recuperaré enseguida, en cuanto cambie de rutina, tan pronto como olvide.

Tiene gracia porque algo en mi interior me decía que este año lo podía organizar tranquila. Normalmente odio hacer planes a largo plazo, soy más de decisiones o de indecisiones inesperadas. Algunos de mis amigos, como Chandler, no soportan que llame una hora antes de un concierto a preguntar si se anima a venir. Chandler es buena gente, me lo perdona, pero sé que no le hace gracia. Otros, como la Dra. Marta, son más de ese estilo improvisado, y si les llamo es probable que se animen a ir conmigo.

Odio hacer planes y, sin embargo, los había hecho. En siete conciertos de los 5 Tristes Tigres todo habría terminado para bien: la oposición aprobada (o casi), la vida que espero, no la que sueño – la que sueño ya la tengo – llegaría por fin. Demostrarme a mi misma (y a algunos otros) que puedo. Es curiosa la manera de medir el tiempo: cada concierto es un mes: fui al de mayo con Antonio de Pinto y aún no me había examinado… y fui al de junio (LuisFe y Matías), donde lo peor fue tener que contar que había (ahora sé que me habían) suspendido. Medir el tiempo en términos de conciertos es, como me dijo una vez Dantart, como eso de las “lunas” de los indios…

Había planificado el verano entero aquí, estudiando con el ventilador con el truco del vaso de hielo (¿verdad, María P?), sin ver más allá del atril, con la cabeza a punto de estallar bajo el peso de los temas, fastidiada pero contenta. Suspender una oposición en la que has invertido tiempo y esfuerzo no es como suspender un examen. Es, en cierto modo, suspender tu vida, porque ésta entra en suspenso, queda detenida, en stand-by. Hasta el año que viene. Es más duro de lo que pensaba.

Pero ya no queda nada. Guardo los temas en las carpetas hasta que los tenga que volver a coger. Voy a la academia, hablo con la preparadora. Me dice que en agosto va a apagar el móvil. Y que yo debería hacer lo mismo. Romper. No seguir siendo apoyo o vertedero emocional de los que han aprobado. No cuadra con lo que yo suelo hacer, pero mi alma es humana. También lo necesita. Pero no sé. No puedo.

Así que me he puesto el vestido de flores, las gafas de sol (como dice mi ahijada, de estrella de cine), he cogido el coche y he puesto “La chica de Ipanema”. La versión que tengo no es la que más me gusta (no es la que está entera en portugués, sino la que tiene gran parte en inglés, cantada por Astrud Gilberto). Pero me da igual. Me sé la letra original y la canto a gritos igual que lo hago cuando Miguel Dantart la canta en la intro de “Não sei”.

Porque no soy brasileña, ni mi cuerpo es dorado, ni me balanceo como un junco (excepto cuando me duele algún dedo del pie), ni estoy en Ipanema, ni nadie me canta eso de…

… Olha que coisa mais linda
Mais cheia de graça,
É ela menina que vem e que passa...

... Aí, si ela soubesse que quando ela passa
O mondo interinho se enche de graça
E fica mais lindo por causa do amor...

Pero qué más da. Seré la “Chica de la Academia”, porque ya no queda nada. Puedo seguir cantando. Creo que bajo el asfalto he visto una realidad paralela. Había arena de playa.


Una aclaración: Edu, que la mayor fan del cantautor no soy yo. Que es mi ahijada (ver post “He creado un monstruo o cómo los niños nos mejoran siempre”)… y no veas la ilusión que tiene. No te preocupes, que la noticia se cubrirá debidamente...

Una preguntilla: ¿Dónde están nuestros Tigres que rugen tan poco este fin de semana?... A lo mejor están de incógnito, trabajando a tu lado ¿no?

1 comentario:

Eduardo dijo...

Perdón por la confusión!!!, Kika, no te preocupes más por la oposición, la vida es mucho más, es música, viajes, amigos, amores, nunca trabajo, eso nunca. Si no es este año será el siguiente, todos sabemos que lo conseguirás.

La versión de Sinatra de "la chica de Ipanema" es muy buena, escúchala. 1000BSs