06 julio, 2009

Aliviada (no)

Me he despertado a las cinco de la mañana esperando algo. Creo que me dolía el estómago y por eso me he removido en la cama, me he levantado y cuando tenía el vaso de agua fría en la mano lo he dejado sobre la encimera de la cocina al recordar justo a tiempo que se me podía cortar la digestión.

Es curioso: no se puede beber aunque haga calor, porque te apetece algo helado y sabes que te va a sentar mal. Y lo que sí podrías ingerir, lo templado, no te alivia la boca de corcho burbujeante a esas horas de la madrugada.

No sé si no escribir hasta que tenga mejor tono muscular, hasta que tenga algo alegre que contar, hasta que las palabras vuelvan a nacer desde su sitio, desde la boca de las tripas que ahora sólo me arde.

Todos los días son iguales. En ocasiones, tengo miedo de estar empezando a vivir de otra maneras por haber aprendido algo que jamás querría haber asimilado.


... a veces estar vivo pasa medio desapercibido...
Aliviado, Paco Cifuentes




03 julio, 2009

Yo he venido aquí a hablar de mi libro...

A partir de ahora, pienso ir por los sitios diciendo la frase aquella de...

... yo he venido aquí a hablar de mi libro...



Porque aunque no es mi libro, quiero decir que no es sólo mío, porque es del Taller, es mi libro, porque al menos salgo (ji ji ji).

Y como para todo libro que se precie, habrá una presentación a la que asistirán asistiremos casi todos los autores (escribo autores y me pongo nerviosa).

Las coordenadas del evento son:

el ladrón de tinta
calle noviciado, 2
metro noviciado
11 de julio
20:00h


si os apetece,
podéis
y todo eso...
allí os espero.

02 julio, 2009

El barquito en la botella


La vida me echa el freno. Yo le digo que cómo se atreve, que qué poca vergüenza, que cómo puede ser que lo haya hecho precisamente ahora cuando me iba a largar a otro continente. A ver cosas nuevas y a cobrar otro sueldo, que no es poco. Y sin embargo, la vida se ríe de mí, casi diría que pasa.

Me dice que es lenta, que le da igual lo contingente, y que aunque soy la protagonista de mi propia historia no puedo decidir nada acerca del tiempo. El tiempo es agua y puedo nadar o quedarme de pie improvisando un rompeolas, o ponerme de perfil y dejar que los peces me besen los pies. Creer que me besan, porque en realidad vienen a comerse los pellejos que tengo entre los dedos.

Sé que casi tan importante como que te besen, es creer que te besan. Pensar que la vida, que más que madre es a veces madrastra, agita la botella. Pero no todo está en sus manos. Yo todavía puedo decidir si es una tormenta o simplemente una marejadilla.






El cuadro... Cape Cod morning, de Edward Hopper...

29 junio, 2009

madrid y tú


los edificios se debaten

entre besar el suelo a oscuras

o retirarnos el saludo.


a nosotros:


los amantes patrocinados

por el departamento de parques y jardines.


la pareja unida por los objetos perdidos.


madrid está en minúsculas,

como a mí me gusta:

con los tejados al azar,

calles de belén incierto.


un infartado a la espera de su electroshock.


tiendas cerradas a la hora de comer,

colas soviéticas ante las discotecas

a las tres de la madrugada.


esta ciudad insiste en soplarme

tus cenizas en la cara,

en fumar por la ventana de la oficina,

en tener tan apretados entre las manos

los números de los portales.


sólo aquí ocurres tú

en este desorden

sobrecogido por su propio orden.


(he terminado Canciones por encargo,

este es uno de sus últimos poemas)




26 junio, 2009

Este fue el año...

Ahora que tengo tiempo para pensar (un poco, mucho, bastante en todo caso), me he dedicado a recapitular las cosas interesantes que he hecho en los últimos tiempos. La verdad es que son muchísimas, así que he tenido que acotar y he decidido pensar en las cosas interesantes y enormes. Ya hablaré otro día de las cosas pequeñas e interesantes.

Este año...
... actué en un videoclip...
... escribí un poemario que me gusta bastante...
... presenté Canciones por encargo a un concurso de poesía de esos importantes, aunque no tengo ninguna esperanza, pero estoy orgullosa por haber participado...
... seguí en el mundo audiovisual participando en otro videoclip, pero esta vez en el equipo de producción...

... y, además...

... ya tengo en casa el libro del Taller literario, mi primera publicación adulta y profesional. Estoy emocionadísima. Con sus páginas, su portada en colores, su prólogo y su tapilla...

Este fue el año en el que hice todo eso. Y mucho más.

(Puffff).